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    <title>ideas</title>
    <link>https://infosec.press/ideas/</link>
    <description>Pensamiento et idées variés.</description>
    <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 20:30:22 +0000</pubDate>
    <item>
      <title>Sobre el pensamiento único ciclista y sus alternativas</title>
      <link>https://infosec.press/ideas/sobre-el-pensamiento-unico-ciclista-y-sus-alternativas</link>
      <description>&lt;![CDATA[img br/&#xA;En relación con la línea de pensamiento único mediática y política muy extendida actualmente, ligada a la manera de entender la #bicicleta y su utilización en un entorno urbano, consistente en negar toda discrepancia o comportamiento alternativo. !--more-- br/&#xA;Este pensamiento único pretende relacionarse, en el contexto de emergencia climática y sanitaria actual, con la necesidad urgente de fomentar desde hoy mismo modos sostenibles de desplazamiento que sean respetuosos y responsables. El uso de la bicicleta como vehículo habitual en ciudad es una parte esencial de la solución a estos desafíos, y una línea de pensamiento único como la que pretende imponerse pone en riesgo su implantación como alternativa segura y libre. br/&#xA;Madrid no puede perder la oportunidad y quedarse paralizada y anclada en modelos de movilidad del siglo pasado diseñados en torno al vehículo a motor, como ocurre en otras ciudades, inspirados en la idea de la bicicleta como vehículo residual, de segunda categoría frente los demás y al que hay que apartar del tráfico regular para que “no entorpezca”. Sin embargo, existe desde hace años una línea de pensamiento único que persigue la opción de crear vías ciclistas segregadas en una ciudad donde ya es posible usar la bicicleta como vehículo habitual, deslegitimando su uso libre y expulsando a los ciclistas de la circulación. La segregación únicamente puede ir encaminada a favorecer a una parte de los usuarios del espacio público, los vehículos a motor privados, con mayor velocidad punta. Así por ejemplo, muchas vías segregadas se crean en lugares de fuerte pendiente) -donde los vehículos a motor sufren más tras una bicicleta-, aún en detrimento de la seguridad del ciclista e incluso del transporte público. Son precisamente los vehículos a motor quienes, desde hace décadas​ y en sintonía con el pensamiento único, potencian la idea de una calzada desprotegida y peligrosa, de cara a apropiársela a través de la segregación ciclista. br/&#xA;Hay que recordar que la creación de vías segregadas no permite mantener la distancia de seguridad recomendada debido a la pandemia, como señala un documento de la Asociación Nacional de Búsqueda y Salvamento, recomendación en línea con otras ya emitidas por el Ministerio de Sanidad. Pese a las numerosas declaraciones políticas en favor de las vías segregadas por parte del Ayuntamiento de Madrid, la realidad es tozuda y confirma lo contrario. A pesar de los centenares de kilómetros de vías segregadas existentes y de otras muchas creadas recientemente, criticadas por las organizaciones ciclistas por penalizar tanto a los usuarios de transporte público como a los peatones, poniendo en riesgo a los ciclistas, esto no ha ayudado a facilitar el uso de la bicicleta en Madrid. Los ataques a la movilidad ciclista libre son continuos: fruto de la línea de pensamiento único dominante, 167 km más de vías segregadas han sido anunciados recientemente [2]​. br/&#xA;Como alternativa real y atractiva de movilidad que es, la bicicleta es utilizada como medio de transporte económico y eficiente por muchos madrileños todos los días gracias a su Ordenanza de Movilidad, pionera en igualar en derechos y deberes a los ciclistas con el resto de conductores. Pero esto no es suficiente, y es necesario hacer mucho más: una apuesta decidida a favor de la bicicleta en la ciudad de Madrid implica necesariamente crear programas sistemáticos de formación sobre circulación, así como campañas de sensibilización al uso de la bicicleta, que fomenten el respeto entre todos los usuarios del espacio público. Si se quiere potenciar la concepción de la bicicleta como vehículo en igualdad de condiciones respecto a los demás, sería fundamental impulsar los servicios de bicicleta compartida pública, extendiendo su implantación a toda la ciudad y aumentando su plantilla de trabajadores de manera proporcional. Mejorar el estado del asfaltado en la ciudad de cara a mejorar la seguridad, adaptando los ciclos semafóricos a la velocidad de los ciclistas son dos medidas que mejorarían sensiblemente el uso de la bicicleta en Madrid. En fin, popularizar los talleres de iniciación a la circulación en bicicleta desde las administraciones, como ya hacen las organizaciones ciclistas, supondría un impulso decisivo a la hora de hacer de Madrid una ciudad mas ciclista. br/&#xA;Es evidente que, de cara a favorecer los modos sostenibles de movilidad libres, mejorando además la salud y la calidad de vida de los ciudadanos de Madrid, sería necesario reducir de manera efectiva el tráfico de vehículos a motor en la ciudad, que ahoga la circulación y penaliza el uso de la bicicleta como vehículo eficiente. Esta reducción debería desarrollarse en paralelo a la adopción de medidas, compatibles con el uso de la bicicleta, y sanciones que impongan el respeto de la velocidad máxima permitida, donde además sería importante mantener al menos un carril a 30 km/h en calzadas de mas de un carril por sentido. br/&#xA;Todas estas medidas, como se puede fácilmente entender, son sencillas de aplicar y de fácil y rápida implantación, además de austeras, pero son obviadas por el pensamiento único, que insiste machaconamente en la misma falacia. Todas ellas potenciarían el uso de la bicicleta como vehículo habitual en la ciudad de Madrid, favoreciendo su uso a partir de la formación, la concienciación y la práctica. Cabe por ultimo señalar que la reciente supresión de la regla de gasto de los ayuntamientos, así como los previsibles fondos europeos para la recuperación, podrían llevar a pensar que la cuestión económica en ningún caso supondría una excusa para implantar costosas vías segregadas, de acuerdo con el pensamiento único ciclista. Muy al contrario, esto implicaría un dispendio económico inaceptable en estos momentos de fragilidad económica, además de suponer una clara degradación en la situación de los actuales usuarios de la bicicleta en Madrid, entendida no como un elemento puntual de segunda categoría, sino como agente de movilidad urbano moderno, sostenible y libre. br/]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/pensamiento-unico-ciclista.png" alt="img"> <br/>
En relación con la línea de pensamiento único <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2020-10-27/carriles-bici-la-respuesta-de-las-ciudades-ante-la-pandemia.html" rel="nofollow">mediática</a> y <a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20201027/4946858797/la-oposicion-pide-a-almeida-que-cree-167-kilometros-de-carril-bici-este-ano.html" rel="nofollow">política</a> muy extendida actualmente, ligada a la manera de entender la <a href="/ideas/tag:bicicleta" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bicicleta</span></a> y su utilización en un entorno urbano, consistente en negar toda discrepancia o comportamiento alternativo.  <br/>
Este pensamiento único pretende relacionarse, en el contexto de emergencia climática y sanitaria actual, con la necesidad urgente de fomentar desde hoy mismo modos sostenibles de desplazamiento que sean respetuosos y responsables. El uso de la bicicleta como vehículo habitual en ciudad es una parte esencial de la solución a estos desafíos, y una línea de pensamiento único como la que pretende imponerse pone en riesgo su implantación como alternativa <a href="https://infosec.press/ideas/tag:ciclismourbanolibre" rel="nofollow">segura y libre</a>. <br/>
Madrid no puede perder la oportunidad y quedarse paralizada y anclada en modelos de movilidad del siglo pasado diseñados en torno al vehículo a motor, como ocurre en otras ciudades, inspirados en la idea de la bicicleta como vehículo residual, de segunda categoría frente los demás y al que hay que apartar del tráfico regular para que <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1345104768767823872" rel="nofollow">“no entorpezca”</a>. Sin embargo, existe desde hace años una línea de pensamiento único que persigue la opción de crear vías ciclistas <a href="https://infosec.press/ideas/neoliberalismo-y-segregacion" rel="nofollow">segregadas</a> en una ciudad donde ya es posible usar la bicicleta <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1338618249358028804" rel="nofollow">como vehículo habitual</a>, deslegitimando su uso libre y <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1347821301084385280" rel="nofollow">expulsando a los ciclistas</a> de la circulación. La <a href="https://infosec.press/ideas/neoliberalismo-y-segregacion" rel="nofollow">segregación</a> únicamente puede ir encaminada a favorecer a una parte de los usuarios del espacio público, los vehículos a motor privados, con mayor velocidad punta. Así por ejemplo, muchas vías segregadas se crean en <a href="https://www.enbicipormadrid.es/2020/12/nuevo-carril-bici-en-alcala-desde.html?utm_source=feedburner&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=Feed:+EnBiciPorMadrid+(en+bici+por+madrid)" rel="nofollow">lugares de fuerte pendiente</a> -donde los vehículos a motor sufren más tras una bicicleta-, aún <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1341682652882079744" rel="nofollow">en detrimento de la seguridad del ciclista</a> e incluso del transporte público. Son precisamente los vehículos a motor quienes, desde <a href="https://infosec.press/ideas/el-origen-del-problema" rel="nofollow">hace décadas​</a> y en sintonía con el pensamiento único, potencian la idea de una calzada desprotegida y peligrosa, de cara a apropiársela a través de la <a href="https://www.instagram.com/p/CISaioJh3H1/?igshid=17ij9vlojk30x" rel="nofollow">segregación ciclista</a>. <br/>
Hay que recordar que la creación de vías segregadas no permite mantener la distancia de seguridad recomendada debido a la pandemia, como señala un documento de la <a href="http://madridciclista.org/entrevista-a-manuel-jabalera-coautor-del-informe-de-recomendaciones-para-la-desescalada-por-el-coronavirus/" rel="nofollow">Asociación Nacional de Búsqueda y Salvamento</a>, recomendación en línea con otras ya emitidas por el Ministerio de Sanidad. Pese a las numerosas declaraciones políticas en favor de las vías segregadas por parte del Ayuntamiento de Madrid, la realidad es tozuda y confirma lo contrario. A pesar de los centenares de kilómetros de vías segregadas existentes y de otras muchas creadas recientemente, criticadas por las organizaciones ciclistas por penalizar tanto a los usuarios de transporte público como a los peatones, <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1341682652882079744" rel="nofollow">poniendo en riesgo a los ciclistas</a>, esto no ha ayudado a facilitar el uso de la bicicleta en Madrid. Los <a href="https://twitter.com/locodelpelorojo/status/989558349971755008" rel="nofollow">ataques a la movilidad ciclista libre</a> son continuos: fruto de la línea de pensamiento único dominante, 167 km más de vías segregadas han sido anunciados recientemente <a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20201027/4946858797/la-oposicion-pide-a-almeida-que-cree-167-kilometros-de-carril-bici-este-ano.html" rel="nofollow">[2]​</a>. <br/>
Como alternativa real y atractiva de movilidad que es, la bicicleta es utilizada como medio de transporte económico y eficiente por muchos madrileños todos los días gracias a su <a href="https://sede.madrid.es/portal/site/tramites/menuitem.5dd4485239c96e10f7a72106a8a409a0/?vgnextoid=5ccdb732cef96610VgnVCM2000001f4a900aRCRD&amp;vgnextchannel=6b3d814231ede410VgnVCM1000000b205a0aRCRD&amp;vgnextfmt=default" rel="nofollow">Ordenanza de Movilidad</a>, pionera en igualar en derechos y deberes a los ciclistas con el resto de conductores. Pero esto no es suficiente, y es necesario <a href="http://madridciclista.org/sobre-madrid-ciclista/" rel="nofollow">hacer mucho más</a>: una apuesta decidida a favor de la bicicleta en la ciudad de Madrid implica necesariamente crear <em>programas sistemáticos de formación</em> sobre circulación, así como <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1341817733575487489" rel="nofollow"><em>campañas de sensibilización</em></a> al uso de la bicicleta, que fomenten el respeto entre todos los usuarios del espacio público. Si se quiere potenciar la concepción de la bicicleta como vehículo en igualdad de condiciones respecto a los demás, sería fundamental <em>impulsar los servicios de bicicleta compartida pública</em>, extendiendo su implantación a toda la ciudad y aumentando su plantilla de trabajadores de manera proporcional. <em>Mejorar el estado del asfaltado</em> en la ciudad de cara a mejorar la seguridad, <em>adaptando los ciclos semafóricos</em> a la velocidad de los ciclistas son dos medidas que mejorarían sensiblemente el uso de la bicicleta en Madrid. En fin, <em>popularizar los talleres de iniciación</em> a la circulación en bicicleta desde las administraciones, como <a href="http://madridciclista.org/mujeres-en-bici-mujeres-sin-limite/" rel="nofollow">ya hacen</a> las organizaciones ciclistas, supondría un impulso decisivo a la hora de hacer de Madrid una ciudad mas ciclista. <br/>
Es evidente que, de cara a favorecer los modos sostenibles de movilidad libres, mejorando además la salud y la calidad de vida de los ciudadanos de Madrid, sería necesario <em>reducir de manera efectiva el tráfico de vehículos a motor en la ciudad</em>, que ahoga la circulación y <a href="http://madridciclista.org/espacio-publico-peatones-ciclistas-toma-calzada/" rel="nofollow">penaliza</a> el uso de la bicicleta como vehículo eficiente. Esta reducción debería desarrollarse en paralelo a la adopción de medidas, compatibles con el uso de la bicicleta, y sanciones que impongan el <em>respeto de la velocidad máxima permitida</em>, donde además sería importante <em>mantener al menos un carril a 30 km/h</em> en calzadas de mas de un carril por sentido. <br/>
Todas estas medidas, como se puede fácilmente entender, son sencillas de aplicar y de fácil y rápida implantación, además de austeras, pero son obviadas por el pensamiento único, que insiste machaconamente en la misma <a href="https://twitter.com/jlgalego/status/1346757235951755266" rel="nofollow">falacia</a>. Todas ellas potenciarían el uso de la bicicleta como vehículo habitual en la ciudad de Madrid, favoreciendo su uso a partir de la formación, la concienciación y la práctica. Cabe por ultimo señalar que la reciente supresión de la regla de gasto de los ayuntamientos, así como los previsibles fondos europeos para la recuperación, podrían llevar a pensar que la cuestión económica en ningún caso supondría una excusa para implantar costosas vías segregadas, de acuerdo con el pensamiento único ciclista. Muy al contrario, esto implicaría <a href="https://www.abc.es/espana/madrid/abci-almeida-invertira-70-millones-2021-obras-incluyen-carriles-bici-y-ciclocarriles-202012020100_noticia.html" rel="nofollow">un dispendio</a> económico inaceptable en estos momentos de fragilidad económica, además de suponer una clara degradación en la situación de los actuales usuarios de la bicicleta en Madrid, entendida no como un elemento puntual de segunda categoría, sino como agente de movilidad urbano moderno, sostenible y <a href="https://infosec.press/ideas/tag:ciclismourbanolibre" rel="nofollow">libre</a>. <br/></p>
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      <guid>https://infosec.press/ideas/sobre-el-pensamiento-unico-ciclista-y-sus-alternativas</guid>
      <pubDate>Sat, 18 Jan 2025 16:01:21 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Sobre el ciclismo urbano libre (iii)</title>
      <link>https://infosec.press/ideas/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-iii</link>
      <description>&lt;![CDATA[img br/&#xA;Las dos primeras partes (i, ii) de este artículo se han centrado en la definición de lo que constituyen los modelos libre y propietario genéricos, presentando con algún detalle ejemplos de ambos. Compartiendo características comunes, ciertos modelos propietarios se imponen hoy día de forma mayoritaria remplazando a sus modelos libres respectivos, predominantes en un principio. Un claro ejemplo lo constituye el caso del espacio público entendido como bien común colectivo. A partir de este último, es posible desarrollar una teoría razonada sobre el caso particular de la bicicleta entendida como vehículo urbano libre, objetivo último de este artículo, desarrollando las implicaciones que conlleve el modelo propietario que se derive. !--more-- br/&#xA;Articulo Sobre ciclismo urbano libre br/&#xA;&#xA;Modelos de ciclismo urbano libre y propietario&#xA;&#xA;Un último ejemplo de modelo, muy relacionado con el anterior, lo constituye el modelo de ciclismo urbano libre (y por oposición, su modelo equivalente propietario). Este modelo se relaciona con la utilización de la bicicleta en tanto que medio de transporte urbano sostenible, seguro y económico. Es por ello que este modelo se asocia de manera inmediata con el modelo de espacio público libre anterior, siendo un derivado o consecuencia de éste último, predominantes ambos en las ciudades antes de la implantación de sus modelos propietarios respectivos. br/&#xA;&#xA;Modelo ciclista libre&#xA;&#xA;img br/&#xA;Desde la perspectiva de este artículo, el modelo de ciclismo urbano libre (o modelo ciclista libre por simplificar en este contexto) se podría definir de forma resumida como aquel que sostiene la posibilidad real de todo ciclista de conseguir desplazarse de manera práctica, eficiente y segura, libremente por toda la ciudad. Este modelo observa a la bicicleta como vehículo de empleo diario de primera categoría, en igualdad de condiciones con el resto de vehículos, y no como un accesorio marginal de segundo nivel, de uso puntual o lucrativo-festivo. La noción de modelo ciclista libre es amplia, pero puede y debe entenderse dentro de un contexto urbano actual, donde es necesario gestionar y compartir el espacio público con los demás usuarios, incluidos tranvías, vehículos a motor, peatones, etc. Esto será así para cualquier tipo de configuración urbana habitual: plataforma única, parque, APR, calzada/acera, etc. br/&#xA;img br/&#xA;El modelo ciclista libre se basa en la capacidad de poder decidir, de manera autónoma e independiente, pero sobre todo libre, el medio de transporte más adaptado pero sobre todo, el itinerario más conveniente a las necesidades del usuario, respetando siempre a todos los demás usuarios del espacio público mediante el establecimiento de unas normas básicas comunes de convivencia en forma de prioridades, delimitación de circulación, etc. Dentro de estas regulaciones impuestas por la necesidad de compartir de forma ordenada un bien común, el espacio público, el ciclismo libre reclama la libertad de poder desplazarse sin otros condicionantes adicionales añadidos artificialmente. Cabe notar una vez más que este modelo libre, al igual que los anteriormente mencionados, ha sido mayoritario en muchas ciudades (con mayor o menor tradición ciclista) y se ha mostrado eficiente y práctico: tanto por su velocidad media, como por las distancias que se pueden llegar a cubrir, la bicicleta es un medio de transporte económico y no contaminante especialmente bien adaptado a los entornos urbanos. br/&#xA;img br/&#xA;A lo anterior cabe añadir el hecho de que una bicicleta, como vehículo habitual, comprende una mecánica y un mantenimiento lo suficientemente sencillos como para poder ser observado como un modelo abierto, en el que es relativamente sencillo aprender, intercambiar piezas y conocimientos e interactuar entre usuarios de cara a su correcto funcionamiento. En este punto en particular el paralelismo con el modelo de código libre es evidente. De la misma manera, es posible formar y acompañar de manera abierta y sencilla a nuevos ciclistas, tanto en su aprendizaje de las normas de circulación urbanas, como en cuanto al mantenimiento de su vehículo. br/&#xA;Este modelo, mayoritario en un origen en las ciudades, legitima al ciclista y le permite circular libremente por toda la ciudad, siendo habitual observar la cohabitación pacifica de ciclistas, peatones y medios de transporte público eléctricos, junto a la presencia de escasos vehículos a motor individuales. Al tratarse de un vehículo poco voluminoso y eficiente, que permite recorrer cómodamente distancias habituales en un entorno urbano, la bicicleta se impone naturalmente como una alternativa convivial y agradable que permite al ciclista circular por la calzada en toda libertad. En ningún momento se plantea la necesidad de limitar artificialmente los desplazamientos ciclistas. Sin embargo, al igual que en el caso de los modelos de código y de espacio público libres, el modelo ciclista libre ha sido hoy en día remplazado: frente al modelo ciclista libre se ha terminado imponiendo un modelo ciclista propietario, caracterizado por la segregación exclusivista del ciclista, que limita los desplazamientos de los ciclistas a los que expulsa de la calzada que venian ocupando hasta entonces, quedando éstos arrinconados en vías segregadas, peligrosas e ineficaces, que les sitúan fuera del trafico, obligándoles a circular y situándoles a menudo en posicion de peligro. br/&#xA;&#xA;Modelo ciclista propietario&#xA;&#xA;img br/&#xA;Este modelo propietario tiene su origen y se entiende mejor a partir de la eclosión y proliferación del vehículo a motor en las ciudades [1]​, momento en el cual estos vehículos reclaman para ellos la mayor parte del espacio publico disponible, como se pudo ver anteriormente. Al igual que los peatones y el transporte publico eléctrico, el ciclismo libre supone un serio obstáculo a la ambición desmesurada del modelo propietario del espacio publico, lo que conlleva la aparición del modelo ciclista propietario, consecuencia del primero. Si se tiene en cuenta lo expuesto previamente en este articulo, se puede entender fácilmente la necesidad de erradicar el ciclismo libre por el bien del vehículo a motor privado, como vía para la consecución de un beneficio económico inmediato indirecto. Con esta finalidad, al igual que en el caso de los dos modelos mencionados anteriormente, se recurrirá a dos recursos argumentales habituales característicos de los modelos propietarios. br/&#xA;En primer lugar, el modelo propietario se sustentará en la idea de un pensamiento único [2]​, que le proporcionará su marco de legitimidad y se propagará hasta convertirse en omnipresente, negando todo desacuerdo o modelo alternativo. Este pensamiento único tendrá como finalidad inconfundible la creación de vías ciclistas exclusivas segregadas aun en ciudades donde ya es posible usar la bicicleta como vehículo habitual, desligitimando su uso libre y expulsando a los ciclistas de la circulación. El objetivo no declarado de no “entorpecer” a los vehículos a motor, con mayor velocidad punta que no promedio, será obviado por este pensamiento único y se convertirá así en un argumento implícito incómodo, aun siendo su razón de ser original y prácticamente exclusiva. br/&#xA;img br/&#xA;Un segundo recurso argumental habitual a favor de los modelos propietarios se dará también en este caso, de manera similar a los modelos vistos anteriormente. Este recurso consiste en hacer todo lo posible por difundir la idea de una supuesta inseguridad de los adeptos al modelo ciclista libre, que deberán así plegarse y aceptar el modelo propietario por su propia protección. Esta idea, fundamentada en el hecho de no desear compartir el espacio público en calzada con coches y motos de gran cilindrada (grandes productores de contaminación sonora y ambiental, acaparadores del espacio público, productores de atascos y no respetuosos de los límites de velocidad), conduce arbitrariamente como conclusión interesada a la necesidad de construir vías exclusivas segregadas para un tipo de vehículo unicamente, la bicicleta, quien de esta manera no se vería obligada a compartir el espacio público con los demás vehículos. Siguiendo con esta lógica, se concluye que sería necesario desarrollar costosas infraestructuras y redes segregadas fuera de la calzada compartida para uso exclusivo ciclista, quienes de esta manera se verían ya incapacitados para poder circular libremente en ciudad, como han venido haciendo hasta ese momento. br/&#xA;img br/&#xA;Esta incapacitación efectiva del ciclista para poder circular libremente por la ciudad, tanto explicita por medio de paneles de obligación de uso de las vías exclusivas segregadas, como implícita a partir del acoso de los vehículos de motor en presencia de vías exclusivas segregadas, puede ser entendida como una consecuencia última inevitable del modelo ciclista propietario, pero ha de ser sobre todo comprendida como su objetivo original primero y casi exclusivo. Se obtiene así el beneficio económico inmediato indirecto de este modelo propietario: la erradicación de una “molestia” de la calzada. A menudo, se llega incluso a recurrir como único argumento a favor de la inversión en vías exclusivas segregadas la protección de sectores de la población frágiles (niños, personas mayores o con movilidad reducida, etc.), a pesar de que se observa sistemáticamente como en presencia de vías ciclistas exclusivas segregadas, resulta prácticamente imposible apreciar presencia alguna de ese tipo de población en estas vías. br/&#xA;img br/&#xA;El modelo propietario ciclista responde al comportamiento general de todo modelo propietario. Por una parte, se limitan las opciones a las que tiene acceso el usuario, quien pasa de poder circular libremente por toda la ciudad a deber hacerlo únicamente por un cierto número de vías exclusivas segregadas, allí donde no suponga una “molestia”. Se le obliga así a optar por un numero reducido de alternativas en forma de recorridos ineficientes, muy limitados, invariablemente los mismos independientemente de las necesidades particulares o el destino de cada ciclista. Por otro lado, se obvian las consecuencias del modelo, siendo tan solo relevante el beneficio económico inmediato indirecto que se pueda obtener (apartar al ciclista de la circulación). Siendo asimismo un modelo individualista y egocéntrico, implícitamente se excluye la necesidad equivalente de deber desarrollar las mismas costosas infraestructuras segregadas para todo tipo de vehículo que no deseara compartir el espacio público con los vehículos a motor. Por qué un ciclomotor no tendría el mismo privilegio? y los vehículos de movilidad personal? en caso de atascos ciclistas en la vía segregada, sería necesario crear otra vía segregada? y que sucede con los vehículos a motor que si respetan los límites de velocidad de 30 km/h? y con aquellas personas que no se consideran capacitados para circular en ciudad con otros vehículos de motor no respetuosos, pero si lo hacen en entornos más calmados? las personas mayores y los niños pequeños deberían compartir vías exclusivas ciclistas segregadas con adultos circulando a mucha mayor velocidad, poniéndoles así en peligro? sería necesaria una nueva red segregada exclusiva para cada caso? por qué unicamente en el caso de los ciclistas?. br/&#xA;De manera equivalente a la situación del modelo propietario del espacio público, la lista de agravios producida por el modelo propietario ciclista es interminable, y va siempre en detrimento de la libertad y la seguridad de las personas: imposibilidad de lograr desplazarse libremente, obligación de hacerlo siguiendo itinerarios arrinconados, perdida de eficiencia de la bicicleta como vehículo al obligarle a transitar por recorridos degradados, haciendo imposible una circulación natural, etc. [4]​. Las situaciones de riesgo a las que se expone a los ciclistas (cabe recordar en este punto el argumento segregador en favor de su supuesta seguridad) son innombrables, confinándoles en vías marginales: choques con bordillos graníticos afilados u otros obstáculos en caso de caída; obligación de posicionarse a la derecha en rotondas; posicionamiento sistemático a la derecha del flujo circulatorio en cada cruce y en consecuencia dentro del ángulo muerto de visión de los vehículos a motor; obligación de transitar por caminos estrechos, incluso bidireccionales, aumentando así la posibilidad de una colisión frontal y de invasión de carriles cercanos en caso de caída; imposibilidad de efectuar cambios de carril ni giros en función del destino; cercanía con vehículos aparcados y sus puertas; cruces continuados con trayectorias de lineas de autobús y sus paradas, etc. La lista no tiene fin: el modelo propietario y su pensamiento único asociados [3]​) obvian todo lo que no redunde en su propio beneficio. br/&#xA;img br/&#xA;El éxito del modelo propietario, desde el punto de vista del ciclista, reside al igual que en los casos anteriores en su aparente conveniencia, simplicidad y facilidad de uso (puesto que el ciclista no necesita conocer, y por tanto respetar, ninguna de las normas de trafico en ciudad adhiriendo al modelo). Esto es tanto más así desde el momento en que se hace abstracción de las implicaciones y consecuencias del modelo, puesto que solamente se considera el bien individual (comodidad del ciclista al disponer de una vía exclusiva a su disposición) y no el bien común (muchas veces el modelo se vé favorecido en detrimento de los demás usuarios del espacio público, en general del transporte publico y en particular de los peatones, una vez más). Desde el punto de vista del modelo propietario, únicamente el beneficio económico inmediato es relevante, como se ha visto (indirectamente en este caso, obteniendo la desaparición de los ciclistas de la calzada). Se procura captar poco a poco nuevos usuarios (aquellos menos experimentados), limitando de manera progresiva su libertad de elección (implantación gradual de vías exclusivas segregadas en puntos estratégicos, con el objetivo de habituar a su uso poco a poco al usuario creando una dependencia), educándoles desde muy pronto en la existencia de un único modelo segregador (los niños han de circular por vías exclusivas segregadas), al que el usuario debera adaptarse independientemente de sus necesidades particulares (no importa el destino, el entorno o el ciclista, pues una unica solucion segregadora se propone), convenciéndoles de que esta opción es la correcta al no tener conocimiento de alternativas mas naturales (como la circulación integradora en calzada), o persuadiéndoles de que se trata de alternativas complejas, al alcance de solamente unos pocos y sobre todo inseguras. Es por ello que el modelo propietario se asocia a menudo a la noción de pensamiento único, englobando todo lo anterior, que sera quien le proporcione su marco de legitimidad. br/&#xA;Una vez que el usuario accede y se habitúa al modelo propietario de vías exclusivas segregadas es muy difícil salir de él debido a su propia concepción (pues se crea una relación de dependencia), siguiendo un camino siempre descendente, hasta que ya es demasiado tarde. Esto se puede manifestar en forma de incapacidad física o psicológica de acceder a ninguna otra alternativa (como circular libremente de manera correcta en ciudad, al haberse habituado a hacerlo por vías exclusivas segregadas), falta de los conocimientos (ignorar que circular usando el centro de la calzada es mucho mas seguro para el ciclista) o de la educación necesaria para escapar del modelo (carencia de formación vial), inaccesibilidad económica al mismo (recordar que se trata de un modelo caro, que no todos pueden permitirse), imposibilidad de hacer un correcto uso del modelo (recorridos segregados demasiado absurdos e ineficientes) o incluso un funcionamiento deficiente de este ultimo (recorridos segregados a menudo impracticables o que implican un trayecto excesivamente prolongado). Al haberse imposibilitado el acceso a otras opciones (por falta de habito, por acoso al ciclista, por prohibición explicita de circular en calzada, etc.), el usuario se encuentra en una trampa. Llegados a este punto, el usuario es consciente, quizás ya tarde, de hasta que punto sus posibilidades son limitadas encontrándose, no por casualidad, con que su libertad de elección ha sido coartada de manera considerable, habiéndose convertido en este contexto en una persona dependiente. br/&#xA;&#xA;Referencias&#xA;&#xA;    El origen del problema br/&#xA;    Sobre el pensamiento único ciclista y sus alternativas br/&#xA;    La polarización mundial amenaza al activismo ciclista) br/&#xA;    ¿Qué es un carril-bici urbano? br/&#xA;&#xA;#ciclismourbanolibre #bici br/]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/sobre-la-libertad.png" alt="img"> <br/>
Las dos primeras partes (<a href="https://infosec.press/csantosb/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-i" rel="nofollow">i</a>, <a href="https://infosec.press/csantosb/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-ii" rel="nofollow">ii</a>) de este artículo se han centrado en la definición de lo que constituyen los modelos libre y propietario genéricos, presentando con algún detalle ejemplos de ambos. Compartiendo características comunes, ciertos modelos propietarios se imponen hoy día de forma mayoritaria remplazando a sus modelos libres respectivos, predominantes en un principio. Un claro ejemplo lo constituye el caso del espacio público entendido como bien común colectivo. A partir de este último, es posible desarrollar una teoría razonada sobre el caso particular de la bicicleta entendida como vehículo urbano libre, objetivo último de este artículo, desarrollando las implicaciones que conlleve el modelo propietario que se derive.  <br/>
<em>Articulo</em> <a href="https://infosec.press/ideas/tag:ciclismourbanolibre" rel="nofollow">Sobre ciclismo urbano libre</a> <br/></p>

<h1 id="modelos-de-ciclismo-urbano-libre-y-propietario">Modelos de ciclismo urbano libre y propietario</h1>

<p>Un último ejemplo de modelo, muy relacionado con el anterior, lo constituye el modelo de ciclismo urbano libre (y por oposición, su modelo equivalente propietario). Este modelo se relaciona con la utilización de la bicicleta en tanto que medio de transporte urbano sostenible, seguro y económico. Es por ello que este modelo se asocia de manera inmediata con el modelo de espacio público libre anterior, siendo un derivado o consecuencia de éste último, predominantes ambos en las ciudades antes de la implantación de sus modelos propietarios respectivos. <br/></p>

<h2 id="modelo-ciclista-libre">Modelo ciclista libre</h2>

<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/ciclismo-libre-3.jpg" alt="img"> <br/>
Desde la perspectiva de este artículo, el modelo de ciclismo urbano libre (o modelo ciclista libre por simplificar en este contexto) se podría definir de forma resumida como aquel que sostiene <em>la posibilidad real de todo ciclista de conseguir desplazarse de manera práctica, eficiente y segura, libremente por toda la ciudad</em>. Este modelo observa a la bicicleta como vehículo de empleo diario de primera categoría, en igualdad de condiciones con el resto de vehículos, y no como un accesorio marginal de segundo nivel, de uso puntual o lucrativo-festivo. La noción de modelo ciclista libre es amplia, pero puede y debe entenderse dentro de un contexto urbano actual, donde es necesario gestionar y compartir el espacio público con los demás usuarios, incluidos tranvías, vehículos a motor, peatones, etc. Esto será así para cualquier tipo de configuración urbana habitual: plataforma única, parque, <a href="https://sede.madrid.es/portal/site/tramites/menuitem.62876cb64654a55e2dbd7003a8a409a0/?vgnextoid=9902b00ce884e410VgnVCM2000000c205a0aRCRD&amp;vgnextchannel=8ed9a38813180210VgnVCM100000c90da8c0RCRD&amp;vgnextfmt=default" rel="nofollow">APR</a>, calzada/acera, etc. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/ciclismo-libre-1.jpg" alt="img"> <br/>
El <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1338618249358028804" rel="nofollow">modelo ciclista libre</a> se basa en la capacidad de poder decidir, de manera autónoma e independiente, pero sobre todo libre, el medio de transporte más adaptado pero sobre todo, el itinerario más conveniente a las necesidades del usuario, respetando siempre a todos los demás usuarios del espacio público mediante el establecimiento de unas normas básicas comunes de convivencia en forma de prioridades, delimitación de circulación, etc. Dentro de estas regulaciones impuestas por la necesidad de compartir de forma ordenada un bien común, el espacio público, el ciclismo libre reclama la libertad de poder desplazarse sin otros condicionantes adicionales añadidos artificialmente. Cabe notar una vez más que este modelo libre, al igual que los anteriormente mencionados, ha sido mayoritario en muchas ciudades (con mayor o menor tradición ciclista) y se ha mostrado eficiente y práctico: tanto por su velocidad media, como por las distancias que se pueden llegar a cubrir, la bicicleta es un medio de transporte económico y no contaminante especialmente bien adaptado a los entornos urbanos. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/ciclismo-libre-2.jpg" alt="img"> <br/>
A lo anterior cabe añadir el hecho de que una bicicleta, como vehículo habitual, comprende una mecánica y un mantenimiento lo suficientemente sencillos como para poder ser observado como un modelo abierto, en el que es relativamente sencillo aprender, intercambiar piezas y conocimientos e interactuar entre usuarios de cara a su correcto funcionamiento. En este punto en particular el paralelismo con el modelo de código libre es evidente. De la misma manera, es posible formar y acompañar de manera abierta y sencilla a nuevos ciclistas, tanto en su aprendizaje de las normas de circulación urbanas, como en cuanto al mantenimiento de su vehículo. <br/>
Este modelo, <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1343981098079023105" rel="nofollow">mayoritario en un origen</a> en las ciudades, legitima al ciclista y le permite circular libremente por toda la ciudad, siendo habitual observar la cohabitación pacifica de ciclistas, peatones y medios de transporte público eléctricos, junto a la presencia de escasos vehículos a motor individuales. Al tratarse de un vehículo poco voluminoso y eficiente, que permite recorrer cómodamente distancias habituales en un entorno urbano, la bicicleta se impone naturalmente como una alternativa convivial y agradable que permite al ciclista circular por la calzada en toda libertad. En ningún momento se plantea la necesidad de limitar artificialmente los desplazamientos ciclistas. Sin embargo, al igual que en el caso de los modelos de código y de espacio público libres, el modelo ciclista libre ha sido hoy en día <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1333372057372020737" rel="nofollow">remplazado</a>: frente al modelo ciclista libre se ha terminado imponiendo un modelo ciclista propietario, caracterizado por la <a href="https://twitter.com/MarsFlyerPaul/status/1173533511975940097" rel="nofollow">segregación exclusivista del ciclista</a>, que limita los desplazamientos de los ciclistas a los que expulsa de la calzada que venian ocupando hasta entonces, quedando éstos arrinconados en vías segregadas, <a href="https://twitter.com/dirkjanjanssen/status/1174778843757973504" rel="nofollow">peligrosas e ineficaces</a>, que les sitúan fuera del trafico, obligándoles a circular y situándoles a menudo en <a href="https://twitter.com/cm_hh/status/1250177303260340224" rel="nofollow">posicion de peligro</a>. <br/></p>

<h2 id="modelo-ciclista-propietario">Modelo ciclista propietario</h2>

<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/ciclismo-propietario-1.jpg" alt="img"> <br/>
Este modelo propietario tiene su origen y se entiende mejor a partir de la eclosión y proliferación del vehículo a motor en las ciudades <a href="https://csantosb-blogs.gitlab.io/blog-personal/posts/origen-del-problema/index.html" rel="nofollow">[1]​</a>, momento en el cual estos vehículos reclaman para ellos la mayor parte del espacio publico disponible, como se pudo ver anteriormente. Al igual que los peatones y el transporte publico eléctrico, el ciclismo libre supone un serio obstáculo a la ambición desmesurada del modelo propietario del espacio publico, lo que conlleva la aparición del modelo ciclista propietario, <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1334857722064478209" rel="nofollow">consecuencia del primero</a>. Si se tiene en cuenta lo expuesto previamente en este articulo, se puede entender fácilmente la necesidad de erradicar el ciclismo libre por el bien del vehículo a motor privado, como vía para la consecución de un beneficio económico inmediato indirecto. Con esta finalidad, al igual que en el caso de los dos modelos mencionados anteriormente, se recurrirá a dos recursos argumentales habituales característicos de los modelos propietarios. <br/>
En primer lugar, el modelo propietario se sustentará en la idea de un pensamiento único <a href="https://csantosb-blogs.gitlab.io/blog-personal/posts/pensamiento-%C3%BAnico-ciclista/index.html" rel="nofollow">[2]​</a>, que le proporcionará su marco de legitimidad y se propagará hasta convertirse en omnipresente, negando todo desacuerdo o modelo alternativo. Este pensamiento único tendrá como finalidad inconfundible la creación de vías ciclistas exclusivas segregadas aun en ciudades donde ya es posible usar la bicicleta <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PL3kJ42xCC5xa46GUNL633jzfXMMHo39ke" rel="nofollow">como vehículo habitual</a>, desligitimando su uso libre y <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PL3kJ42xCC5xa-LrwGybkobdDrEkkM7OnT" rel="nofollow">expulsando a los ciclistas</a> de la circulación. El objetivo no declarado de <a href="https://twitter.com/AhoraMadrid/status/867673316701720576" rel="nofollow">no “entorpecer”</a> a los vehículos a motor, con mayor velocidad punta que no promedio, será obviado por este pensamiento único y se convertirá así en un argumento implícito incómodo, aun siendo su razón de ser original y prácticamente exclusiva. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/bici-miedo-1.jpg" alt="img"> <br/>
Un segundo recurso argumental habitual a favor de los modelos propietarios se dará también en este caso, de manera similar a los modelos vistos anteriormente. Este recurso consiste en hacer todo lo posible por difundir la idea de una supuesta inseguridad de los adeptos al modelo ciclista libre, que deberán así plegarse y aceptar el modelo propietario por su propia protección. Esta idea, fundamentada en el hecho de no desear compartir el espacio público en calzada con coches y motos de gran cilindrada (grandes productores de contaminación sonora y ambiental, acaparadores del espacio público, productores de atascos y no respetuosos de los límites de velocidad), conduce arbitrariamente como conclusión interesada a la necesidad de construir vías exclusivas segregadas para un tipo de vehículo unicamente, la bicicleta, quien de esta manera no se vería obligada a compartir el espacio público con los demás vehículos. Siguiendo con esta lógica, se concluye que sería necesario desarrollar costosas infraestructuras y redes segregadas fuera de la calzada compartida para uso exclusivo ciclista, quienes de esta manera se verían ya incapacitados para poder circular libremente en ciudad, como han venido haciendo hasta ese momento. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/bici-miedo-3.jpg" alt="img"> <br/>
Esta incapacitación efectiva del ciclista para poder circular libremente por la ciudad, tanto explicita por medio de <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1341679069386170368" rel="nofollow">paneles de obligación</a> de uso de las vías exclusivas segregadas, como implícita a partir del <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PL3kJ42xCC5xa-LrwGybkobdDrEkkM7OnT" rel="nofollow">acoso</a> de los vehículos de motor en presencia de vías exclusivas segregadas, puede ser entendida como una consecuencia última inevitable del modelo ciclista propietario, pero ha de ser sobre todo comprendida como su objetivo original primero y casi exclusivo. Se obtiene así el beneficio económico inmediato indirecto de este modelo propietario: la erradicación de una “molestia” de la calzada. A menudo, se llega incluso a recurrir como único argumento a favor de la inversión en vías exclusivas segregadas la protección de sectores de la población frágiles (niños, personas mayores o con movilidad reducida, etc.), a pesar de que se observa sistemáticamente como en presencia de vías ciclistas exclusivas segregadas, <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1335917015266156548" rel="nofollow">resulta prácticamente imposible</a> apreciar presencia alguna de ese tipo de población en estas vías. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/bici-miedo-2.jpg" alt="img"> <br/>
El modelo propietario ciclista responde al comportamiento general de todo modelo propietario. Por una parte, se limitan las opciones a las que tiene acceso el usuario, quien pasa de poder circular libremente por toda la ciudad a deber hacerlo únicamente por un cierto número de vías exclusivas segregadas, allí donde no suponga una “molestia”. Se le obliga así a optar por un numero reducido de alternativas en forma de recorridos ineficientes, muy limitados, invariablemente los mismos independientemente de las necesidades particulares o el destino de cada ciclista. Por otro lado, se obvian las consecuencias del modelo, siendo tan solo relevante el beneficio económico inmediato indirecto que se pueda obtener (apartar al ciclista de la circulación). Siendo asimismo un modelo individualista y egocéntrico, implícitamente se excluye la necesidad equivalente de deber desarrollar las mismas costosas infraestructuras segregadas para todo tipo de vehículo que no deseara compartir el espacio público con los vehículos a motor. Por qué un ciclomotor no tendría el mismo privilegio? y los vehículos de movilidad personal? en caso de <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1342408698698850304" rel="nofollow">atascos ciclistas</a> en la vía segregada, sería necesario crear otra vía segregada? y que sucede con los vehículos a motor que si respetan los límites de velocidad de 30 km/h? y con aquellas personas que no se consideran capacitados para circular en ciudad con otros vehículos de motor no respetuosos, pero si lo hacen en entornos más calmados? las personas mayores y los niños pequeños deberían compartir vías exclusivas ciclistas segregadas con adultos circulando a mucha mayor velocidad, poniéndoles así en peligro? sería necesaria <a href="https://www.gracq.org/actualites-du-velo/bliksemsnelle-baan" rel="nofollow">una nueva red segregada</a> exclusiva para cada caso? por qué unicamente en el caso de los ciclistas?. <br/>
De manera equivalente a la situación del modelo propietario del espacio público, la lista de agravios producida por el modelo propietario ciclista es interminable, y va siempre en detrimento de la libertad y la seguridad de las personas: imposibilidad de lograr desplazarse libremente, obligación de hacerlo siguiendo itinerarios arrinconados, perdida de eficiencia de la bicicleta como vehículo al obligarle a transitar por recorridos degradados, haciendo imposible una circulación natural, etc. <a href="https://youtu.be/NEainj_l7to" rel="nofollow">[4]​</a>. Las situaciones de riesgo a las que se expone a los ciclistas (cabe recordar en este punto el argumento segregador en favor de su <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1337314016121778178" rel="nofollow">supuesta seguridad</a>) <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1341682652882079744" rel="nofollow">son innombrables</a>, confinándoles en vías marginales: choques con bordillos graníticos afilados u otros obstáculos en caso de caída; obligación de posicionarse a la derecha en rotondas; posicionamiento sistemático a la derecha del flujo circulatorio <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1342407689721303040" rel="nofollow">en cada cruce</a> y en consecuencia dentro del ángulo muerto de visión de los vehículos a motor; obligación de transitar por caminos estrechos, incluso bidireccionales, aumentando así la posibilidad de una colisión frontal y de invasión de carriles cercanos <a href="https://twitter.com/PJUllrich/status/1319600970632921091" rel="nofollow">en caso de caída</a>; imposibilidad de efectuar cambios de carril ni giros en función del destino; cercanía con vehículos aparcados y sus puertas; cruces continuados con trayectorias de lineas de autobús y sus paradas, etc. La lista no tiene fin: el modelo propietario y su pensamiento único asociados <a href="https://www.enbicipormadrid.es/2020/12/la-polarizacion-mundial-amenaza-al.html?utm_source=feedburner&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=Feed:+EnBiciPorMadrid+(en+bici+por+madrid)" rel="nofollow">[3]​</a> obvian todo lo que no redunde en su propio beneficio. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/freebike.jpg" alt="img"> <br/>
El éxito del modelo propietario, desde el punto de vista del ciclista, reside al igual que en los casos anteriores en su aparente conveniencia, simplicidad y facilidad de uso (<em>puesto que el ciclista no necesita conocer, y por tanto respetar, ninguna de las normas de trafico en ciudad adhiriendo al modelo</em>). Esto es tanto más así desde el momento en que se hace abstracción de las implicaciones y consecuencias del modelo, puesto que solamente se considera el bien individual (<em>comodidad del ciclista al disponer de una vía exclusiva a su disposición</em>) y no el bien común (<em>muchas veces el modelo se vé favorecido en detrimento de los demás usuarios del <a href="https://twitter.com/jlgalego/status/1342420417525514240" rel="nofollow">espacio público</a>, en general del transporte publico y en particular de los peatones, una vez más</em>). Desde el punto de vista del modelo propietario, únicamente el beneficio económico inmediato es relevante, como se ha visto (<em>indirectamente en este caso, obteniendo la desaparición de los ciclistas de la calzada</em>). Se procura captar poco a poco nuevos usuarios (<em>aquellos menos experimentados</em>), limitando de manera progresiva su libertad de elección (<em>implantación gradual de vías exclusivas segregadas en puntos estratégicos, con el objetivo de habituar a su uso poco a poco al usuario creando una dependencia</em>), educándoles desde muy pronto en la existencia de un único modelo segregador (<em>los niños han de circular por vías exclusivas segregadas</em>), al que el usuario debera adaptarse independientemente de sus necesidades particulares (<em>no importa el destino, el entorno o el ciclista, pues una unica solucion segregadora se propone</em>), convenciéndoles de que esta opción es la correcta al no tener conocimiento de alternativas mas naturales (<em>como la <a href="http://madridciclista.org/ciclismo-integrado-madrid/" rel="nofollow">circulación integradora</a> en calzada</em>), o persuadiéndoles de que se trata de alternativas complejas, al alcance de solamente unos pocos y sobre todo inseguras. Es por ello que el modelo propietario se asocia a menudo a la noción de pensamiento único, englobando todo lo anterior, que sera quien le proporcione su marco de legitimidad. <br/>
Una vez que el usuario accede y se habitúa al modelo propietario de vías exclusivas segregadas es muy difícil salir de él debido a su propia concepción (<em>pues se crea una relación de dependencia</em>), siguiendo un camino siempre descendente, hasta que ya es demasiado tarde. Esto se puede manifestar en forma de incapacidad física o psicológica de acceder a ninguna otra alternativa (<em>como circular libremente de manera correcta en ciudad, al haberse habituado a hacerlo por vías exclusivas segregadas</em>), <a href="https://twitter.com/csantosb/status/1341817733575487489" rel="nofollow">falta de los conocimientos</a> (<em>ignorar que circular usando el centro de la calzada es mucho mas seguro para el ciclista</em>) o de la educación necesaria para escapar del modelo (<em>carencia de <a href="https://twitter.com/DGTes/status/1326536408475971587" rel="nofollow">formación vial</a></em>), inaccesibilidad económica al mismo (<em>recordar que se trata de un modelo caro, que no todos pueden permitirse</em>), imposibilidad de hacer un correcto uso del modelo (<em>recorridos segregados demasiado absurdos e ineficientes</em>) o incluso un funcionamiento deficiente de este ultimo (<em>recorridos segregados a menudo impracticables o que implican un trayecto excesivamente prolongado</em>). Al haberse imposibilitado el acceso a otras opciones (<em>por falta de habito, por acoso al ciclista, por prohibición explicita de circular en calzada, etc.</em>), el usuario se encuentra en una trampa. Llegados a este punto, el usuario es consciente, quizás ya tarde, de hasta que punto sus posibilidades son limitadas encontrándose, no por casualidad, con que su libertad de elección ha sido coartada de manera considerable, habiéndose convertido en este contexto en una persona dependiente. <br/></p>

<h1 id="referencias">Referencias</h1>

<p>    <a href="https://infosec.press/csantosb/el-origen-del-problema" rel="nofollow">El origen del problema</a> <br/>
    <a href="https://infosec.press/csantosb/sobre-el-pensamiento-unico-ciclista-y-sus-alternativas" rel="nofollow">Sobre el pensamiento único ciclista y sus alternativas</a> <br/>
    <a href="https://www.enbicipormadrid.es/2020/12/la-polarizacion-mundial-amenaza-al.html?utm_source=feedburner&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=Feed:+EnBiciPorMadrid+(en+bici+por+madrid)" rel="nofollow">La polarización mundial amenaza al activismo ciclista</a> <br/>
    <a href="https://youtu.be/NEainj_l7to" rel="nofollow">¿Qué es un carril-bici urbano?</a> <br/></p>

<p><a href="/ideas/tag:ciclismourbanolibre" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">ciclismourbanolibre</span></a> <a href="/ideas/tag:bici" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bici</span></a> <br/></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://infosec.press/ideas/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-iii</guid>
      <pubDate>Sat, 18 Jan 2025 15:59:22 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Sobre el ciclismo urbano libre (ii)</title>
      <link>https://infosec.press/ideas/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-ii</link>
      <description>&lt;![CDATA[img br/&#xA;La primera parte (i) de este artículo introduce los orígenes del modelo de código informático libre (y por oposición de su modelo propietario), como paradigma de tipos de modelos antagónicos. A partir de este primer ejemplo, las características generales de los modelos propietarios han sido presentadas, al compartir todos ellos numerosos puntos en común que les identifican. Es posible de esta manera encontrar muchos otros exponentes de este tipo de modelos. Uno de ellos será presentado aquí, el cual se relaciona con la noción de espacio público y su uso como bien común destinado a poder desplazarse libremente, haciéndose explícito el paralelismo con lo visto hasta ahora. !--more-- br/&#xA;Articulo Sobre ciclismo urbano libre br/&#xA;&#xA;Modelos de espacio público libre y propietario&#xA;&#xA;img br/&#xA;Un ejemplo interesante y plausible de modelo propietario lo constituye el modelo de espacio público propietario, tan habitual en las ciudades occidentales modernas. Siguiendo con lo anteriormente dicho, es posible realizar una correspondencia entre los conceptos mencionados anteriormente en relación con la libertad de elección, con respecto al uso del espacio público en su sentido más amplio. Para ello, es suficiente con observar como se repartía el espacio público en las ciudades antes de la eclosión en la explotación industrializada de los recursos fósiles. Esencialmente, las personas (los usuarios) tenían completa libertad para poder desplazarse a pie, sin ningún tipo de limitación: no existían las aceras, los pasos de peatones ni los semáforos. Las personas podían transitar por donde lo consideraran necesario. Además, tenían la posibilidad de desplazarse cubriendo distancias mayores (o reduciendo el tiempo del desplazamiento) tanto en tranvía (y metro, allí donde fuera posible) a partir de la llegada de la electricidad, como en bicicleta, el medio de transporte más eficiente en medio urbano (en términos de espacio ocupado, velocidad y rendimiento). En este momento, el espacio público constituye un bien común que todo el mundo comparte, y del que todo el mundo se beneficia. Es el modelo de espacio público libre. br/&#xA;img br/&#xA;Esto fue así hasta el advenimiento del automóvil a motor privado. En algún momento y de manera progresiva, durante la primera mitad del siglo pasado se produce un aumento sustancial en la explotación de los recursos fósiles (sobre todo el petróleo) como fuente de energía, en especial en EE.UU. Este hecho supone una revolución que cambiara la concepción del espacio público: los grandes productores se dan cuenta de que necesitan un medio continuado de dar salida a esos recursos [1]​. La solución ideal reside en eliminar los medios de transporte colectivo basados en la electricidad, en beneficio del transporte individual (existente, pero minoritario hasta entonces) basado en el motor de gasolina, gran consumidor de petroleo. Pero esto no es suficiente: también es necesario apropiarse del espacio público convirtiéndolo en un bien particular. Tratándose por definición de un medio ineficiente en términos de espacio ocupado, y por ello egoísta, con el fin de aumentar su número y por tanto el beneficio económico inmediato generado, es también obligatorio alterar el diseño del espacio público, en detrimento de su uso entendido como bien común. Es el origen del modelo de espacio público propietario [2]​. br/&#xA;La lista de agravios es interminable, y va siempre en detrimento de la libertad de las personas: prohibición de desplazarse libremente, obligación de hacerlo siguiendo itinerarios segregados, imposición de respetar tiempos y vías limitadas para acceder a esos itinerarios. Y esto no será sino el origen: al propagarse el modelo propietario, basado en el uso del vehículo a motor privado, el espacio público como bien común se reduce a su mínima expresión. El modelo propietario es avaro: se eliminan bulevares, se reduce la anchura de los itinerarios segregados para peatones, se talan arboles, se endeuda durante décadas a las personas por el bien de unos cuantos, se degrada su salud de manera irremediable, se alteran para siempre las plazas públicas, destruyendo su riqueza, al ser necesario cada vez más espacio público para almacenar un bien individual … Como todo esto no es suficiente, se ocupan también las vías segregadas de uso peatonal. Es necesario en este punto recordar que el modelo propietario se apropia de un bien común, el espacio público, repartiéndolo para uso y disfrute únicamente de un número reducido de beneficiarios: su propia ineficacia impone un límite al número de participantes en el modelo. br/&#xA;img br/&#xA;img br/&#xA;img br/&#xA;El modo de funcionamiento del modelo de espacio propietario, como método de generación de beneficio económico inmediato, es por regla general siempre el mismo: restringir la libertad de los usuarios del espacio público, de modo que éstos vean limitada su capacidad de elección. El objetivo es obligar al usuario a optar por un panel limitado de opciones, aquellas propuestas por el valedor del modelo, constituyendo éstas las fuentes de beneficios económicos inmediatos. En el otro extremo, el modelo de espacio público favorece la existencia de múltiples opciones de movilidad, anima a compartir el espacio público, fomenta la complementariedad y la intermodalidad de medios de desplazamiento, promoviendo su sostenibilidad y eficiencia, haciéndolo una opción segura. br/&#xA;img br/&#xA;El éxito del modelo propietario reside en su aparente comodidad y facilidad de uso, que se refuerza con la idea de una supuesta seguridad. Se captan nuevos usuarios limitando su libertad de elegir, educándoles desde muy pronto, convenciéndoles de que una opción es la correcta al no tener conocimiento de alternativas posibles. Es por ello que el modelo propietario se asocia a menudo a la noción de pensamiento único [3]​, que le proporciona su legitimidad. Una vez que el usuario accede al modelo de espacio público propietario es muy difícil salir de él por su propia concepción, siguiendo un camino siempre descendente, hasta que ya es demasiado tarde. Esto se puede manifestar en forma de incapacidad de desplazarse libremente, inaccesibilidad económica al modelo, imposibilidad de acceder a comercios en ausencia de un vehículo a motor, o incluso mal funcionamiento de este ultimo. Llegados a este punto, el usuario es consciente, quizás ya tarde, de hasta que punto sus opciones son limitadas encontrándose, no por casualidad, con que su libertad de elección ha dejado de existir, y se ha convertido en una persona dependiente. br/&#xA;img br/&#xA;Un claro ejemplo del modelo de espacio propietario se puede observar hoy en la ciudad de Madrid, donde históricamente se abolió la “la abusiva practica de convertir en sitio de tertulia y hasta de lectura y juegos el centro de las calles y plazas” [4]​. Y esto solo fue el comienzo. Con el objetivo de disponer cada vez más espacio para los vehículos de motor, se talarían plazas enteras y se construirían megaparkings subterráneos, arrasando para siempre estos entornos. Pero esto no bastaba, el modelo de espacio propietario busca siempre acaparar más y más espacio, en detrimento del espacio público entendido como bien común, segregando a quien no se amolde a sus designios. Fue necesario inundar los bulevares peatonales de coches, convirtiéndolos en parkings urbanos, finalmente haciendo desaparecer el bulevar para poder construir autopistas urbanas de cinco carriles en un único sentido … Los ejemplos son innombrables. Heridas urbanas con forma de autopista que seccionan la ciudad en dos, marginando a parte de la población, endeudamientos colosales que la mayoría arrastraría durante décadas, desmantelamiento del sistema de tranvías eléctricos públicos, reducción de itinerarios peatonales a su mínima expresión … Como en muchas otras ciudades, el modelo de espacio propietario no ve fin a su apetito. Únicamente el beneficio económico inmediato tiene sentido a sus ojos. br/&#xA;img br/&#xA;img br/&#xA;Gracias a @latinapaterson, @EscenasUrbanas y @gatopormadrid por su recopilacion de fotografias antiguas de la ciudad br/&#xA;de Madrid br/&#xA;&#xA;Referencias&#xA;&#xA;    El origen del problema br/&#xA;    &#34;Las calles fueron privatizadas y entregadas al trafico y los ninos desaparecieron de ellas&#34; br/&#xA;    El Gobierno inyectara al automovil 10.000 millones de fondos europeos en tres anos br/&#xA;    Cuando los madrileños aprendieron a circular br/&#xA;&#xA;#ciclismourbanolibre #bici br/]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/sobre-la-libertad.png" alt="img"> <br/>
La primera parte (<a href="https://infosec.press/csantosb/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-i" rel="nofollow">i</a>) de este artículo introduce los orígenes del modelo de código informático libre (y por oposición de su modelo propietario), como paradigma de tipos de modelos antagónicos. A partir de este primer ejemplo, las características generales de los modelos propietarios han sido presentadas, al compartir todos ellos numerosos puntos en común que les identifican. Es posible de esta manera encontrar muchos otros exponentes de este tipo de modelos. Uno de ellos será presentado aquí, el cual se relaciona con la noción de espacio público y su uso como bien común destinado a poder desplazarse libremente, haciéndose explícito el paralelismo con lo visto hasta ahora.  <br/>
<em>Articulo</em> <a href="https://infosec.press/ideas/tag:ciclismourbanolibre" rel="nofollow">Sobre ciclismo urbano libre</a> <br/></p>

<h1 id="modelos-de-espacio-público-libre-y-propietario">Modelos de espacio público libre y propietario</h1>

<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/pl_mayor_antes.jpg" alt="img"> <br/>
Un ejemplo interesante y plausible de modelo propietario lo constituye el modelo de espacio público propietario, tan habitual en las ciudades occidentales modernas. Siguiendo con lo anteriormente dicho, es posible realizar una correspondencia entre los conceptos mencionados anteriormente en relación con la libertad de elección, con respecto al uso del espacio público en su sentido más amplio. Para ello, es suficiente con observar como se repartía el espacio público en las ciudades antes de la eclosión en la explotación industrializada de los recursos fósiles. Esencialmente, las personas (los usuarios) tenían completa libertad para poder desplazarse a pie, sin ningún tipo de limitación: no existían las aceras, los pasos de peatones ni los semáforos. Las personas podían transitar por donde lo consideraran necesario. Además, tenían la posibilidad de desplazarse cubriendo distancias mayores (o reduciendo el tiempo del desplazamiento) tanto en tranvía (y metro, allí donde fuera posible) a partir de la llegada de la electricidad, como en bicicleta, el medio de transporte más eficiente en medio urbano (en términos de espacio ocupado, velocidad y rendimiento). En este momento, el espacio público constituye un bien común que <a href="https://twitter.com/gatopormadrid/status/1325714642560278528" rel="nofollow">todo el mundo comparte</a>, y del que <a href="https://twitter.com/JoaquimCampa/status/1309953727843971080" rel="nofollow">todo el mundo se beneficia</a>. Es el <em>modelo de espacio público libre</em>. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/pl_mayor_despues.jpg" alt="img"> <br/>
Esto fue así hasta el advenimiento del automóvil a motor privado. En algún momento y de manera progresiva, durante la primera mitad del siglo pasado se produce un aumento sustancial en la explotación de los recursos fósiles (sobre todo el petróleo) como fuente de energía, en especial en EE.UU. Este hecho supone una revolución que cambiara la concepción del espacio público: los grandes productores se dan cuenta de que necesitan un medio continuado de dar salida a esos recursos <a href="https://csantosb-blogs.gitlab.io/blog-personal/posts/origen-del-problema/index.html" rel="nofollow">[1]​</a>. La solución ideal reside en eliminar los medios de transporte colectivo basados en la electricidad, en beneficio del transporte individual (existente, pero minoritario hasta entonces) basado en el motor de gasolina, gran consumidor de petroleo. Pero esto no es suficiente: también es necesario apropiarse del espacio público convirtiéndolo en un bien particular. Tratándose por definición de un medio ineficiente en términos de espacio ocupado, y por ello egoísta, con el fin de aumentar su número y por tanto el beneficio económico inmediato generado, es también obligatorio alterar el diseño del espacio público, en detrimento de su uso entendido como bien común. Es el origen del <em>modelo de espacio público propietario</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/antonio-munoz-calles-privatizadas-entregadas-trafico-ninos-desaparecieron_1_6475059.html" rel="nofollow">[2]​</a>. <br/>
La lista de agravios es interminable, y va siempre en detrimento de la libertad de las personas: prohibición de desplazarse libremente, obligación de hacerlo siguiendo itinerarios segregados, imposición de respetar tiempos y vías limitadas para acceder a esos itinerarios. Y esto no será sino el origen: al propagarse el modelo propietario, basado en el uso del vehículo a motor privado, el espacio público como bien común se <a href="https://twitter.com/latinapaterson/status/1264929871894986753" rel="nofollow">reduce a su mínima expresión</a>. El modelo propietario es avaro: <a href="https://twitter.com/latinapaterson/status/1334082707219951618" rel="nofollow">se eliminan bulevares</a>, se reduce la anchura de los itinerarios segregados para peatones, se talan arboles, se endeuda durante décadas a las personas por el bien de unos cuantos, se degrada su salud de manera irremediable, <a href="https://twitter.com/Escenas_Urbanas/status/1332996194482745346" rel="nofollow">se alteran para siempre las plazas públicas</a>, destruyendo su riqueza, al ser necesario cada vez más espacio público para almacenar un bien individual … Como todo esto no es suficiente, se ocupan también las vías segregadas de uso peatonal. Es necesario en este punto recordar que el modelo propietario se apropia de un bien común, el espacio público, repartiéndolo para uso y disfrute únicamente de un número reducido de beneficiarios: su propia ineficacia impone un límite al número de participantes en el modelo. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/velazquez_antes.jpg" alt="img"> <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/velazquez_despues.jpg" alt="img"> <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/velazquez_prensa.jpg" alt="img"> <br/>
El modo de funcionamiento del modelo de espacio propietario, como método de generación de beneficio económico inmediato, es por regla general siempre el mismo: restringir la libertad de los usuarios del espacio público, de modo que éstos vean limitada su capacidad de elección. El objetivo es obligar al usuario a optar por un panel limitado de opciones, aquellas propuestas por el valedor del modelo, constituyendo éstas las fuentes de beneficios económicos inmediatos. En el otro extremo, el modelo de espacio público favorece la existencia de múltiples opciones de movilidad, anima a compartir el espacio público, fomenta la complementariedad y la intermodalidad de medios de desplazamiento, promoviendo su sostenibilidad y eficiencia, haciéndolo una opción segura. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/ppvergara_antes.jpg" alt="img"> <br/>
El éxito del modelo propietario reside en su aparente comodidad y facilidad de uso, que se refuerza con la idea de una supuesta seguridad. Se captan nuevos usuarios limitando su libertad de elegir, educándoles desde muy pronto, convenciéndoles de que una opción es la correcta al no tener conocimiento de alternativas posibles. Es por ello que el modelo propietario se asocia a menudo a la noción de pensamiento único <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/11/23/companias/1606133061_928294.html" rel="nofollow">[3]​</a>, que le proporciona su legitimidad. Una vez que el usuario accede al modelo de espacio público propietario es muy difícil salir de él por su propia concepción, siguiendo un camino siempre descendente, hasta que ya es demasiado tarde. Esto se puede manifestar en forma de incapacidad de desplazarse libremente, inaccesibilidad económica al modelo, imposibilidad de acceder a comercios en ausencia de un vehículo a motor, o incluso mal funcionamiento de este ultimo. Llegados a este punto, el usuario es consciente, quizás ya tarde, de hasta que punto sus opciones son limitadas encontrándose, no por casualidad, con que su libertad de elección ha dejado de existir, y se ha convertido en una persona dependiente. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/ppvergara_despues.jpg" alt="img"> <br/>
Un claro ejemplo del modelo de espacio propietario se puede observar hoy en la ciudad de Madrid, donde históricamente se abolió la <em>“la abusiva practica de convertir en sitio de tertulia y hasta de lectura y juegos el centro de las calles y plazas”</em> <a href="https://elpais.com/ccaa/2018/02/13/madrid/1518546135_026415.html?id_externo_rsoc=TW_CC" rel="nofollow">[4]​</a>. Y esto solo fue el comienzo. Con el objetivo de disponer cada vez más espacio para los vehículos de motor, se talarían <a href="https://twitter.com/latinapaterson/status/1098121040583184384" rel="nofollow">plazas enteras</a> y se construirían megaparkings subterráneos, <a href="https://twitter.com/latinapaterson/status/1072457985832701952" rel="nofollow">arrasando para siempre</a> estos entornos. Pero esto no bastaba, el modelo de espacio propietario busca siempre acaparar más y más espacio, en detrimento del espacio público entendido como bien común, segregando a quien no se amolde a sus designios. Fue necesario inundar los bulevares peatonales de coches, convirtiéndolos en parkings urbanos, finalmente <a href="https://twitter.com/A___Moreno/status/1335616197195419650" rel="nofollow">haciendo desaparecer el bulevar</a> para poder construir autopistas urbanas de cinco carriles en un único sentido … <a href="https://twitter.com/latinapaterson/status/1204014054731321345" rel="nofollow">Los ejemplos son innombrables</a>. Heridas urbanas con forma de <a href="https://twitter.com/latinapaterson/status/1334798637046652928" rel="nofollow">autopista</a> que seccionan la ciudad en dos, marginando a parte de la población, endeudamientos colosales que la mayoría arrastraría durante décadas, desmantelamiento del sistema de tranvías eléctricos públicos, reducción de itinerarios peatonales a su mínima expresión … Como en muchas otras ciudades, el modelo de espacio propietario no ve fin a su apetito. Únicamente el beneficio económico inmediato tiene sentido a sus ojos. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/sol.jpg" alt="img"> <br/>
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<em>Gracias a <a href="https://twitter.com/latinapaterson/" rel="nofollow">@latinapaterson</a>, [@EscenasUrbanas](<a href="https://twitter.com/Escenas" rel="nofollow">https://twitter.com/Escenas</a></em>Urbanas) y <a href="https://twitter.com/gatopormadrid" rel="nofollow">@gatopormadrid</a> por su recopilacion de fotografias antiguas de la ciudad <br/>
de Madrid_ <br/></p>

<h1 id="referencias">Referencias</h1>

<p>    <a href="https://infosec.press/csantosb/el-origen-del-problema" rel="nofollow">El origen del problema</a> <br/>
    <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/antonio-munoz-calles-privatizadas-entregadas-trafico-ninos-desaparecieron_1_6475059.html" rel="nofollow">“Las calles fueron privatizadas y entregadas al trafico y los ninos desaparecieron de ellas”</a> <br/>
    <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/11/23/companias/1606133061_928294.html" rel="nofollow">El Gobierno inyectara al automovil 10.000 millones de fondos europeos en tres anos</a> <br/>
    <a href="https://elpais.com/ccaa/2018/02/13/madrid/1518546135_026415.html" rel="nofollow">Cuando los madrileños aprendieron a circular</a> <br/></p>

<p><a href="/ideas/tag:ciclismourbanolibre" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">ciclismourbanolibre</span></a> <a href="/ideas/tag:bici" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bici</span></a> <br/></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://infosec.press/ideas/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-ii</guid>
      <pubDate>Sat, 18 Jan 2025 15:56:57 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Sobre el ciclismo urbano libre (i)</title>
      <link>https://infosec.press/ideas/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-i</link>
      <description>&lt;![CDATA[img br/&#xA;En “Free as in Freedom (2.0)” [1]​, Richard Stallman narra el origen del movimiento de código libre que el mismo encabeza desde hace décadas. Este movimiento, punto de partida tanto de un porcentaje elevado del código sin el cual el mundo que conocemos no sería posible, como de una interpretación original de lo que suponen los bienes comunes, puede entenderse como una base sólida a partir de la cual intentar desarrollar una generalización teórica más amplia de lo que constituyen hoy los modelos libres, así como de sus antagónicos modelos propietarios respectivos. !--more-- br/&#xA;Articulo Sobre ciclismo urbano libre br/&#xA;&#xA;Modelos de código libre y propietario&#xA;&#xA;En la época en la que Stallman se une al laboratorio de inteligencia artificial del MIT, el código informático es de uso libre. Salvando las distancias, éste se asemeja a una receta de cocina: algo que no pertenece a nadie en particular y que no es posible explotar en beneficio propio únicamente. Muy al contrario, se trata de algo que podría definirse como un bien común: un conocimiento extendido que se comparte, del que todo el mundo se beneficia y enriquece. El código es algo libre, un bien colectivo que todo el mundo puede estudiar y modificar, aportando mejoras que redunden en el beneficio común. Ese es el caldo de cultivo en el que se cimenta un movimiento que no puede considerarse como original en su concepción, pero sí en la definición de sus objetivos. Es el modelo de código informático libre. br/&#xA;Hacia el final de los años 70 se produce un evento germinal. Un día cualquiera en el MIT, una impresora produce un error: al intentar corregir el fallo en el código como tantas otras veces, los integrantes del laboratorio se encuentran frente a un hecho que les resulta completamente extraño. Son conscientes por vez primera de no tener acceso al código fuente de la impresora y, por lo tanto, no son capaces de poder estudiarlo y reparar el error. Ese momento, el de afrontar por vez primera un código propietario (cerrado e inaccesible) es el origen de la frustración de Stallman, constituyendo por oposición el embrión del movimiento de código libre (abierto y modificable). Es el origen del modelo de código informático propietario. br/&#xA;La gran mayoría de las personas, pasada la sorpresa inicial, acabaron adhiriendo al modelo de código propietario, muy extendido hoy día, aunque no todas. Las más reticentes, educadas en un modelo cuya premisa fundamental es que compartir favorece al colectivo, y por lo tanto indirectamente al individuo, se lanzaron a escribir código abierto y libre, compartiéndolo con todo aquel que mostrara interés. A cambio, se le pedía únicamente que al aportar mejoras al código, éste fuera igualmente compartido: aceptar el modelo abierto implicaba hacerlo en beneficio mutuo. Hoy, el movimiento se ha expandido y a pesar de continuar siendo minoritario, puede considerarse como un sinónimo de libertad, seguridad y deseo de compartir los bienes comunes. br/&#xA;El modo de funcionamiento habitual del modelo de código propietario suele consistir en recortar la libertad de los usuarios, educándoles desde muy pronto en la existencia de un único modelo [2]​, de modo que vean restringida su capacidad de elección a un número limitado de códigos, generalmente relacionados entre ellos por fuertes dependencias, eliminando toda compatibilidad con otros códigos. El usuario debe optar por un conjunto acotado de soluciones, siempre las mismas independientemente de sus necesidades particulares, debiendo ser él quien se adapte a esas soluciones, gratuitas [3]​ y de uso directo únicamente en apariencia, que constituirán una fuente de beneficios económicos inmediatos para el beneficiario del modelo en forma bien de dinero, bien en forma de obtención de los datos personales del usuario [4]​. Un pensamiento único fomentado y dirigido por el beneficiario del modelo proporcionará a éste el entorno adecuado para su expansión, legitimándolo, al mismo tiempo que se propaga la idea de peligrosidad e inseguridad en todo aquel código informático que no tenga por origen el valedor del modelo propietario. El modelo de código libre, abierto, propulsor de código legible y seguro se ve así relegado a un ámbito minoritario de adeptos. br/&#xA;Desde el momento en que el usuario accede al modelo de código propietario es muy difícil salir de él, hasta llegar a un punto de no retorno que se puede manifestar en forma de incapacidad de acceder a sus propios datos, debiendo por lo tanto perpetuar el uso de códigos propietarios si se quiere poder seguir utilizando esos datos; inaccesibilidad económica al modelo, oneroso por definición; imposibilidad hardware de hacer funcionar el código propietario debido a los elevados recursos que consuma éste e incluso obligación de renovar periódicamente dicho hardware, con el coste asociado; mal funcionamiento del código propietario, sin alternativa posible por incompatibilidad con otros códigos; fallos de seguridad ignorados por no ser un código auditable, lo que conlleva a la imposibilidad de continuar usando ese código, etc. Llegado a este punto, el usuario se encuentra frente a una fuerte relación de dependencia, siendo consciente de que su libertad de elección ha cesado de existir en gran medida. br/&#xA;&#xA;Generalidades del modelo propietario&#xA;&#xA;Los puntos anteriores, específicos al modelo de código informático, se pueden generalizar extrayendo pautas comunes a todos los modelos propietarios. El modo de funcionamiento del modelo propietario, como método de generación de beneficio económico inmediato, es por regla general siempre el mismo, pudiéndose también extender a otros ámbitos. Se limita la libertad de los usuarios, de modo que éstos vean condicionada su capacidad de elección, poniendo coto de esta manera al modelo libre anteriormente en vigor. El objetivo será siempre el de forzar al usuario a optar por un panel limitado de opciones, invariablemente las mismas independientemente de sus necesidades particulares, únicamente sencillas y ventajosas para él en apariencia, aquellas propuestas por el valedor del modelo propietario, constituyendo éstas las fuentes de beneficios económicos inmediatos. Estos beneficios se producen de forma directa (económica) o indirecta (datos, dependencia del usuario, erradicación de un obstáculo al modelo propietario, obsolescencia programada, etc.). El modelo libre en vigor hasta el advenimiento del modelo propietario favorece la existencia de múltiples opciones, elimina las barreras artificiales que limiten la libertad del usuario, anima a la colaboración pública y al reparto de los bienes comunes, fomentando la compatibilidad y la interoperatividad, promoviendo las soluciones auditables e intercambiables, que serán en consecuencia seguras. El modelo propietario acaba con estas ventajas de manera definitiva, impidiendo la posibilidad de volver atrás, garantizando así su propia supervivencia. br/&#xA;El éxito del modelo propietario, desde el punto de vista del usuario, reside en su aparente conveniencia, economía, simplicidad y facilidad de uso. Esto será tanto más así desde el momento en que se hace abstracción de las implicaciones y consecuencias del modelo, puesto que solamente se considera el bien individual y no el bien común. Desde el punto de vista del modelo propietario, únicamente el beneficio económico inmediato es relevante. Se procura captar poco a poco nuevos usuarios, limitando de manera progresiva su libertad de elección, educándoles desde muy pronto en la existencia de un único modelo, al que el usuario deberá adaptarse independientemente de sus necesidades particulares, convenciéndole de que esta opción es la correcta al no tener conocimiento de alternativas posibles, o persuadiéndoles de que son alternativas complejas, al alcance de solamente unos pocos, inseguras u onerosas. Es por ello que el modelo propietario se asocia a menudo a la noción de pensamiento único, englobando todo lo anterior, que será quien le proporcione su marco de legitimidad. br/&#xA;Una vez que el usuario accede y se habitúa al modelo propietario es muy difícil salir de él debido a su propia concepción, siguiendo un camino siempre descendente, hasta que ya es demasiado tarde. Esto se puede manifestar en forma de incapacidad física o psicológica de acceder a ninguna otra alternativa, falta de conocimientos o de la educación necesaria para escapar del modelo, inaccesibilidad económica al mismo, imposibilidad de hacer un correcto uso del modelo o incluso un funcionamiento deficiente de este ultimo. Al haberse imposibilitado el acceso a otras opciones, el usuario se encuentra en una trampa. Llegados a este punto, el usuario es consciente, quizás ya tarde, de hasta que punto sus posibilidades son limitadas encontrándose, no por casualidad, con que su libertad de elección ha sido coartada de manera considerable, habiéndose convertido en este contexto en una persona dependiente. br/&#xA;&#xA;Ejemplos&#xA;&#xA;Los modelos libre y propietario pueden extrapolarse a muchos otros ámbitos más allá del código informático, siguiendo siempre unas pautas generales que serán muy similares a las anteriores. Para concluir con la primera parte de este artículo, es interesante mencionar algunos modelos en vigor actualmente, aunque la lista podría ser mucho mas larga. br/&#xA;Un primer ejemplo lo supone el uso de semillas de cultivo en agricultura. Desde la revolución neolítica hasta finales del siglo xx, el modelo libre consistente en reutilizar una parte de la cosecha para poder replantar y producir nuevas cosechas ha sido el modelo predominante (modelo libre anteriormente en vigor). Este modelo permite el libre intercambio de semillas (un bien común) de cultivo y de conocimientos sobre la mejor alternativa (existencia de múltiples opciones), la mejor época del año en la que sembrar, las mejores condiciones, los cuidados, etc. (anima a la colaboración pública y al reparto de los bienes comunes, fomentando la compatibilidad y la interoperatividad, promoviendo las soluciones auditables e intercambiables). Recientemente, el modelo antagónico propietario comienza a imponerse [5]​: únicamente cierto tipo de semillas (panel limitado de opciones) han de ser adquiridas (se limita la libertad de los usuarios) por todos los agricultores (el usuario deberá adaptarse independientemente de sus necesidades particulares) y producen cosechas no fértiles que contaminan además a las que si lo son (el modelo garantiza su propia supervivencia). br/&#xA;El éxito del modelo propietario en este caso se basa en la aparente robustez de las semillas propietarias (aparente conveniencia), garantizando una cosecha segura y a medida (aparente simplicidad), que además tendrá un precio reducido inicialmente (aparente economía), al evitarse costes de almacenamiento, redundando en una mejor salida al mercado (aparente facilidad de uso). Esto suele ir a menudo en detrimento de la calidad de la cosecha (solamente se considera el bien individual y no el bien común), que se convierte en un factor secundario: tan solo el beneficio económico inmediato es relevante (directo económico, e indirecto por ausencia de competencia). El modelo libre poco a poco se va relegando y se convierte en algo minoritario [6]​, pues una línea argumental omnipresente (noción de pensamiento único) se impone y lo considera arriesgado e ineficiente (persuadiéndoles de que son alternativas complejas, al alcance de solamente unos pocos, inseguras u onerosas). Poco a poco se va creando una relación de dependencia de la que es muy difícil escapar. La libertad del agricultor se ve cada vez más limitada, tanto económicamente como desde el punto de vista de su capacidad de elección. Este modelo además está adquiriendo tintes de sofisticación insospechados, puesto que la dependencia de la agricultura con pesticidas y maquinaria compleja es cada vez más notable, y sin someterse a estas ligaduras artificiales cada vez es más difícil alcanzar una producción aceptable. br/&#xA;&#xA;Referencias&#xA;&#xA;Free as in Freedom 2.0 br/&#xA;Acuerdo de Educacion con Google y Microsoft br/&#xA;Office 365 gratis educación br/&#xA;El nuevo petroleo son los datos, y todo el negocio está en sólo tres compañías br/&#xA;El mundo según Monsanto br/&#xA;Les défis d‘une autre agriculture br/&#xA;&#xA;#ciclismourbanolibre #bicicleta br/]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/sobre-la-libertad.png" alt="img"> <br/>
En “Free as in Freedom (2.0)” <a href="https://www.fsf.org/faif" rel="nofollow">[1]​</a>, Richard Stallman narra el origen del movimiento de código libre que el mismo encabeza desde hace décadas. Este movimiento, punto de partida tanto de un porcentaje elevado del código sin el cual el mundo que conocemos no sería posible, como de una interpretación original de lo que suponen los bienes comunes, puede entenderse como una base sólida a partir de la cual intentar desarrollar una generalización teórica más amplia de lo que constituyen hoy los modelos libres, así como de sus antagónicos modelos propietarios respectivos.  <br/>
<em>Articulo</em> <a href="https://infosec.press/ideas/tag:ciclismourbanolibre" rel="nofollow">Sobre ciclismo urbano libre</a> <br/></p>

<h1 id="modelos-de-código-libre-y-propietario">Modelos de código libre y propietario</h1>

<p>En la época en la que Stallman se une al laboratorio de inteligencia artificial del MIT, el código informático es de uso libre. Salvando las distancias, éste se asemeja a una receta de cocina: algo que no pertenece a nadie en particular y que no es posible explotar en beneficio propio únicamente. Muy al contrario, se trata de algo que podría definirse como un bien común: un conocimiento extendido que se comparte, del que todo el mundo se beneficia y enriquece. El código es algo libre, un bien colectivo que todo el mundo puede estudiar y modificar, aportando mejoras que redunden en el beneficio común. Ese es el caldo de cultivo en el que se cimenta un movimiento que no puede considerarse como original en su concepción, pero sí en la definición de sus objetivos. Es el <em>modelo de código informático libre</em>. <br/>
Hacia el final de los años 70 se produce un evento germinal. Un día cualquiera en el MIT, una impresora produce un error: al intentar corregir el fallo en el código como tantas otras veces, los integrantes del laboratorio se encuentran frente a un hecho que les resulta completamente extraño. Son conscientes por vez primera de no tener acceso al código fuente de la impresora y, por lo tanto, no son capaces de poder estudiarlo y reparar el error. Ese momento, el de afrontar por vez primera un código propietario (cerrado e inaccesible) es el origen de la frustración de Stallman, constituyendo por oposición el embrión del movimiento de código libre (abierto y modificable). Es el origen del <em>modelo de código informático propietario.</em> <br/>
La gran mayoría de las personas, pasada la sorpresa inicial, acabaron adhiriendo al modelo de código propietario, muy extendido hoy día, aunque no todas. Las más reticentes, educadas en un modelo cuya premisa fundamental es que compartir favorece al colectivo, y por lo tanto indirectamente al individuo, se lanzaron a escribir código abierto y libre, compartiéndolo con todo aquel que mostrara interés. A cambio, se le pedía únicamente que al aportar mejoras al código, éste fuera igualmente compartido: aceptar el modelo abierto implicaba hacerlo en beneficio mutuo. Hoy, el movimiento se ha expandido y a pesar de continuar siendo minoritario, puede considerarse como un sinónimo de libertad, seguridad y deseo de compartir los bienes comunes. <br/>
El modo de funcionamiento habitual del modelo de código propietario suele consistir en recortar la libertad de los usuarios, educándoles desde muy pronto en la existencia de un único modelo <a href="https://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-acuerdo-educacion-google-y-microsoft-para-dotar-nuevas-herramientas-colegios-publicos-202011281415_noticia.html" rel="nofollow">[2]​</a>, de modo que vean restringida su capacidad de elección a un número limitado de códigos, generalmente relacionados entre ellos por fuertes dependencias, eliminando toda compatibilidad con otros códigos. El usuario debe optar por un conjunto acotado de soluciones, siempre las mismas independientemente de sus necesidades particulares, debiendo ser él quien se adapte a esas soluciones, gratuitas <a href="https://www.microsoft.com/es-es/education/products/office" rel="nofollow">[3]​</a> y de uso directo únicamente en apariencia, que constituirán una fuente de beneficios económicos inmediatos para el beneficiario del modelo en forma bien de dinero, bien en forma de obtención de los datos personales del usuario <a href="https://situacioncritica.es/blog/el-nuevo-petroleo-son-los-datos/" rel="nofollow">[4]​</a>. Un pensamiento único fomentado y dirigido por el beneficiario del modelo proporcionará a éste el entorno adecuado para su expansión, legitimándolo, al mismo tiempo que se propaga la idea de peligrosidad e inseguridad en todo aquel código informático que no tenga por origen el valedor del modelo propietario. El modelo de código libre, abierto, propulsor de código legible y seguro se ve así relegado a un ámbito minoritario de adeptos. <br/>
Desde el momento en que el usuario accede al modelo de código propietario es muy difícil salir de él, hasta llegar a un punto de no retorno que se puede manifestar en forma de incapacidad de acceder a sus propios datos, debiendo por lo tanto perpetuar el uso de códigos propietarios si se quiere poder seguir utilizando esos datos; inaccesibilidad económica al modelo, oneroso por definición; imposibilidad hardware de hacer funcionar el código propietario debido a los elevados recursos que consuma éste e incluso obligación de renovar periódicamente dicho hardware, con el coste asociado; mal funcionamiento del código propietario, sin alternativa posible por incompatibilidad con otros códigos; fallos de seguridad ignorados por no ser un código auditable, lo que conlleva a la imposibilidad de continuar usando ese código, etc. Llegado a este punto, el usuario se encuentra frente a una fuerte relación de dependencia, siendo consciente de que su libertad de elección ha cesado de existir en gran medida. <br/></p>

<h1 id="generalidades-del-modelo-propietario">Generalidades del modelo propietario</h1>

<p>Los puntos anteriores, específicos al modelo de código informático, se pueden generalizar extrayendo pautas comunes a todos los modelos propietarios. El modo de funcionamiento del modelo propietario, como método de generación de beneficio económico inmediato, es por regla general siempre el mismo, pudiéndose también extender a otros ámbitos. Se limita la libertad de los usuarios, de modo que éstos vean condicionada su capacidad de elección, poniendo coto de esta manera al modelo libre anteriormente en vigor. El objetivo será siempre el de forzar al usuario a optar por un panel limitado de opciones, invariablemente las mismas independientemente de sus necesidades particulares, únicamente sencillas y ventajosas para él en apariencia, aquellas propuestas por el valedor del modelo propietario, constituyendo éstas las fuentes de beneficios económicos inmediatos. Estos beneficios se producen de forma directa (económica) o indirecta (datos, dependencia del usuario, erradicación de un obstáculo al modelo propietario, obsolescencia programada, etc.). El modelo libre en vigor hasta el advenimiento del modelo propietario favorece la existencia de múltiples opciones, elimina las barreras artificiales que limiten la libertad del usuario, anima a la colaboración pública y al reparto de los bienes comunes, fomentando la compatibilidad y la interoperatividad, promoviendo las soluciones auditables e intercambiables, que serán en consecuencia seguras. El modelo propietario acaba con estas ventajas de manera definitiva, impidiendo la posibilidad de volver atrás, garantizando así su propia supervivencia. <br/>
El éxito del modelo propietario, desde el punto de vista del usuario, reside en su aparente conveniencia, economía, simplicidad y facilidad de uso. Esto será tanto más así desde el momento en que se hace abstracción de las implicaciones y consecuencias del modelo, puesto que solamente se considera el bien individual y no el bien común. Desde el punto de vista del modelo propietario, únicamente el beneficio económico inmediato es relevante. Se procura captar poco a poco nuevos usuarios, limitando de manera progresiva su libertad de elección, educándoles desde muy pronto en la existencia de un único modelo, al que el usuario deberá adaptarse independientemente de sus necesidades particulares, convenciéndole de que esta opción es la correcta al no tener conocimiento de alternativas posibles, o persuadiéndoles de que son alternativas complejas, al alcance de solamente unos pocos, inseguras u onerosas. Es por ello que el modelo propietario se asocia a menudo a la noción de pensamiento único, englobando todo lo anterior, que será quien le proporcione su marco de legitimidad. <br/>
Una vez que el usuario accede y se habitúa al modelo propietario es muy difícil salir de él debido a su propia concepción, siguiendo un camino siempre descendente, hasta que ya es demasiado tarde. Esto se puede manifestar en forma de incapacidad física o psicológica de acceder a ninguna otra alternativa, falta de conocimientos o de la educación necesaria para escapar del modelo, inaccesibilidad económica al mismo, imposibilidad de hacer un correcto uso del modelo o incluso un funcionamiento deficiente de este ultimo. Al haberse imposibilitado el acceso a otras opciones, el usuario se encuentra en una trampa. Llegados a este punto, el usuario es consciente, quizás ya tarde, de hasta que punto sus posibilidades son limitadas encontrándose, no por casualidad, con que su libertad de elección ha sido coartada de manera considerable, habiéndose convertido en este contexto en una persona dependiente. <br/></p>

<h1 id="ejemplos">Ejemplos</h1>

<p>Los modelos libre y propietario pueden extrapolarse a muchos otros ámbitos más allá del código informático, siguiendo siempre unas pautas generales que serán muy similares a las anteriores. Para concluir con la primera parte de este artículo, es interesante mencionar algunos modelos en vigor actualmente, aunque la lista podría ser mucho mas larga. <br/>
Un primer ejemplo lo supone el uso de semillas de cultivo en agricultura. Desde la revolución neolítica hasta finales del siglo xx, el modelo libre consistente en reutilizar una parte de la cosecha para poder replantar y producir nuevas cosechas ha sido el modelo predominante (<em>modelo libre anteriormente en vigor</em>). Este modelo permite el libre intercambio de semillas (<em>un bien común</em>) de cultivo y de conocimientos sobre la mejor alternativa (<em>existencia de múltiples opciones</em>), la mejor época del año en la que sembrar, las mejores condiciones, los cuidados, etc. (<em>anima a la colaboración pública y al reparto de los bienes comunes, fomentando la compatibilidad y la interoperatividad, promoviendo las soluciones auditables e intercambiables</em>). Recientemente, el modelo antagónico propietario comienza a imponerse <a href="https://www.wikiwand.com/es/El_mundo_seg%C3%BAn_Monsanto" rel="nofollow">[5]​</a>: únicamente cierto tipo de semillas (<em>panel limitado de opciones</em>) han de ser adquiridas (<em>se limita la libertad de los usuarios</em>) por todos los agricultores (<em>el usuario deberá adaptarse independientemente de sus necesidades particulares</em>) y producen cosechas no fértiles que contaminan además a las que si lo son (<em>el modelo garantiza su propia supervivencia</em>). <br/>
El éxito del modelo propietario en este caso se basa en la aparente robustez de las semillas propietarias (<em>aparente conveniencia</em>), garantizando una cosecha segura y a medida (<em>aparente simplicidad</em>), que además tendrá un precio reducido inicialmente (<em>aparente economía</em>), al evitarse costes de almacenamiento, redundando en una mejor salida al mercado (<em>aparente facilidad de uso</em>). Esto suele ir a menudo en detrimento de la calidad de la cosecha (<em>solamente se considera el bien individual y no el bien común</em>), que se convierte en un factor secundario: tan solo el beneficio económico inmediato es relevante (<em>directo económico, e indirecto por ausencia de competencia</em>). El modelo libre poco a poco se va relegando y se convierte en algo minoritario <a href="https://www.youtube.com/watch?v=_vAR8vDMjcw" rel="nofollow">[6]​</a>, pues una línea argumental omnipresente (<strong>noción de pensamiento único</strong>) se impone y lo considera arriesgado e ineficiente (<em>persuadiéndoles de que son alternativas complejas, al alcance de solamente unos pocos, inseguras u onerosas</em>). Poco a poco se va creando una relación de dependencia de la que es muy difícil escapar. La libertad del agricultor se ve cada vez más limitada, tanto económicamente como desde el punto de vista de su capacidad de elección. Este modelo además está adquiriendo tintes de sofisticación insospechados, puesto que la dependencia de la agricultura con pesticidas y maquinaria compleja es cada vez más notable, y sin someterse a estas ligaduras artificiales cada vez es más difícil alcanzar una producción aceptable. <br/></p>

<h1 id="referencias">Referencias</h1>
<ol><li><a href="https://www.fsf.org/faif" rel="nofollow">Free as in Freedom 2.0</a> <br/></li>
<li><a href="https://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-acuerdo-educacion-google-y-microsoft-para-dotar-nuevas-herramientas-colegios-publicos-202011281415_noticia.html" rel="nofollow">Acuerdo de Educacion con Google y Microsoft</a> <br/></li>
<li><a href="https://www.microsoft.com/es-es/education/products/office" rel="nofollow">Office 365 gratis educación</a> <br/></li>
<li><a href="https://situacioncritica.es/blog/el-nuevo-petroleo-son-los-datos/" rel="nofollow">El nuevo petroleo son los datos, y todo el negocio está en sólo tres compañías</a> <br/></li>
<li><a href="https://www.wikiwand.com/es/El_mundo_seg%C3%BAn_Monsanto" rel="nofollow">El mundo según Monsanto</a> <br/></li>
<li><a href="https://www.youtube.com/watch?v=_vAR8vDMjcw" rel="nofollow">Les défis d‘une autre agriculture</a> <br/></li></ol>

<p><a href="/ideas/tag:ciclismourbanolibre" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">ciclismourbanolibre</span></a> <a href="/ideas/tag:bicicleta" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bicicleta</span></a> <br/></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://infosec.press/ideas/sobre-el-ciclismo-urbano-libre-i</guid>
      <pubDate>Sat, 18 Jan 2025 15:52:56 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Manifiesto por un ciclismo urbano libre</title>
      <link>https://infosec.press/ideas/manifiesto-por-un-ciclismo-urbano-libre</link>
      <description>&lt;![CDATA[img br/&#xA;La idea fundamental que pretende promover este manifiesto es la defensa de la #bicicleta urbana como medio de desplazamiento cotidiano en igualdad de condiciones con los demás vehículos. El ciclismo urbano libre e integrado defiende la circulación ciclista usando el centro del carril en calzada porque es más seguro, y afirma que es posible usar toda la ciudad, sin necesidad de esperar a que la ciudad se adapte a la bicicleta. br/&#xA;Este manifiesto conduce a algunas implicaciones prácticas. !--more-- br/&#xA;&#xA;Manifiesto&#xA;&#xA;El modelo ciclista urbano libre e integrador observa la bicicleta como un vehículo, y como tal debe circular por la calzada, en igualdad de condiciones con el resto de vehículos. br/&#xA;Se fundamenta en cuatro principios: br/&#xA;&#xA;La bicicleta es un vehículo br/&#xA;    Y debe comportarse como todos los demás vehículos br/&#xA;    La posición de un vehículo en calzada no depende del tipo de vehículo, sino de su posición y de las maniobras que necesite ejecutar. Por lo tanto, la bicicleta debe adaptar su posición en función de su destino. br/&#xA;Respeto de las reglas de circulación br/&#xA;    Es necesario ser siempre previsible para el resto de vehículos br/&#xA;    Las reglas de circulación son el resultado de un acuerdo común entre todos los usuarios del espacio público. El ciclista debe respetar las reglas comunes, es la manera más sencilla de ganar respeto y de asegurar la compartición de la vía publica con los peatones y los demás vehículos. br/&#xA;    Ser visible br/&#xA;        La seguridad del ciclista dependerá siempre de ser visible para el resto de usuarios br/&#xA;        Es por ello imperativo usar siempre el centro de la calzada, minimizando riesgos, en el lugar donde el ciclista será más visible y tendrá más espacio para reaccionar a cualquier imprevisto. br/&#xA;La acera pertenece a los peatones br/&#xA;    Si es necesario transitar por la acera, se debe descender de la bicicleta y caminar br/&#xA;    En ciudad, todos somos peatones en un momento dado. br/&#xA;&#xA;Consecuencias&#xA;&#xA;La forma más segura de circular en bicicleta por calzadas urbanas es utilizando el centro del carril [1]​. br/&#xA;Existe una falsa creencia de que el Reglamento General de Circulación obliga en todo momento a circular en bici en una posición no centrada y orillada hacia el lado derecho de la vía. Si bien esto es así en carreteras con arcén transitable, no es tan cierto en vías urbanas. br/&#xA;La infraestructura ciclista es útil para unir poblaciones, salvar obstáculos artificiales (autopistas, etc.) y barreras naturales (ríos, etc.). br/&#xA;Las vías de uso exclusivo ciclista urbanas son un privilegio, que no puede ni debe convertirse en un objetivo y solución en si mismo, independientemente del problema de movilidad que se intente resolver. br/&#xA;Prioridad a la movilidad peatonal y colectiva br/&#xA;La bicicleta es un vehículo de uso individual, y como tal no debe de anteponerse a la movilidad peatonal o el transporte público. El uso ciclista nunca podra penalizar a los anteriores. br/&#xA;La velocidad ciclista no es un obstáculo br/&#xA;&#xA;Referencias&#xA;&#xA;1] [Ciclismo urbano en Madrid (y en otros municipios): en bici por el centro del carril br/]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/manifeste2.png" alt="img"> <br/>
La idea fundamental que pretende promover este manifiesto es la defensa de la <a href="/ideas/tag:bicicleta" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bicicleta</span></a> urbana como medio de desplazamiento cotidiano en igualdad de condiciones con los demás vehículos. El ciclismo urbano libre e integrado defiende la circulación ciclista usando el centro del carril en calzada porque es más seguro, y afirma que es posible usar toda la ciudad, sin necesidad de esperar a que la ciudad se adapte a la bicicleta. <br/>
Este manifiesto conduce a algunas implicaciones prácticas.  <br/></p>

<h1 id="manifiesto">Manifiesto</h1>

<p>El modelo ciclista urbano libre e integrador observa la bicicleta como un vehículo, y como tal debe circular por la calzada, en igualdad de condiciones con el resto de vehículos. <br/>
Se fundamenta en cuatro principios: <br/></p>
<ol><li><em>La bicicleta es un vehículo</em> <br/>
<strong>Y debe comportarse como todos los demás vehículos</strong> <br/>
La posición de un vehículo en calzada no depende del tipo de vehículo, sino de su posición y de las maniobras que necesite ejecutar. Por lo tanto, la bicicleta debe adaptar su posición en función de su destino. <br/></li>
<li><em>Respeto de las reglas de circulación</em> <br/>
<strong>Es necesario ser siempre previsible para el resto de vehículos</strong> <br/>
Las reglas de circulación son el resultado de un acuerdo común entre todos los usuarios del espacio público. El ciclista debe respetar las reglas comunes, es la manera más sencilla de ganar respeto y de asegurar la compartición de la vía publica con los peatones y los demás vehículos. <br/>
<ol><li><em>Ser visible</em> <br/>
<strong>La seguridad del ciclista dependerá siempre de ser visible para el resto de usuarios</strong> <br/>
Es por ello imperativo usar siempre el centro de la calzada, minimizando riesgos, en el lugar donde el ciclista será más visible y tendrá más espacio para reaccionar a cualquier imprevisto. <br/></li></ol></li>
<li><em>La acera pertenece a los peatones</em> <br/>
<strong>Si es necesario transitar por la acera, se debe descender de la bicicleta y caminar</strong> <br/>
En ciudad, todos somos peatones en un momento dado. <br/></li></ol>

<h1 id="consecuencias">Consecuencias</h1>

<p><em>La forma más segura de circular en bicicleta por calzadas urbanas es utilizando el centro del carril <a href="https://modelomadrid.org/ciclismo-urbano-en-madrid-y-en-otros-municipios-en-bici-por-el-centro-del-carril/" rel="nofollow">[1]​</a>.</em> <br/>
Existe una falsa creencia de que el Reglamento General de Circulación obliga en todo momento a circular en bici en una posición no centrada y orillada hacia el lado derecho de la vía. Si bien esto es así en carreteras con arcén transitable, no es tan cierto en vías urbanas. <br/>
<em>La infraestructura ciclista es útil para unir poblaciones, salvar obstáculos artificiales (autopistas, etc.) y barreras naturales (ríos, etc.).</em> <br/>
Las vías de uso exclusivo ciclista urbanas son un privilegio, que no puede ni debe convertirse en un objetivo y solución en si mismo, independientemente del problema de movilidad que se intente resolver. <br/>
<em>Prioridad a la movilidad peatonal y colectiva</em> <br/>
La bicicleta es un vehículo de uso individual, y como tal no debe de anteponerse a la movilidad peatonal o el transporte público. El uso ciclista nunca podra penalizar a los anteriores. <br/>
<em>La velocidad ciclista no es un obstáculo</em> <br/></p>

<h1 id="referencias">Referencias</h1>

<p>[1] <a href="https://modelomadrid.org/ciclismo-urbano-en-madrid-y-en-otros-municipios-en-bici-por-el-centro-del-carril/" rel="nofollow">Ciclismo urbano en Madrid (y en otros municipios): en bici por el centro del carril</a> <br/></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://infosec.press/ideas/manifiesto-por-un-ciclismo-urbano-libre</guid>
      <pubDate>Sat, 18 Jan 2025 15:35:11 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Cualquier carril bici es una derrota para el ciclismo</title>
      <link>https://infosec.press/ideas/cualquier-carril-bici-es-una-derrota-para-el-ciclismo</link>
      <description>&lt;![CDATA[img br/&#xA;Es de agradecer que JotDown de voz a opiniones tan originales e interesantes como la mostrada por Marcos Pereda en su artículo sobre movilidad ciclista (o la bici estaba antes). Opiniones divergentes del discurso oficialista que identifica ciclismo urbano y segregación ciclista. Esta es la principal razón de seguir leyendo JotDown: saber que sus redactores no se contentan con expresar creencias facilonas y populistas, sino que profundizan y pretenden comunicar ideas coherentes con un mundo más lógico y sensato. !--more-- br/&#xA;Es de agradecer que la experiencia de quienes defendemos algo san sencillo como que la #bicicleta es un vehículo de pleno derecho, de uso diario, al mismo título que el resto de vehículos, sea tenida en cuenta. Mismos derechos, mismas obligaciones. Segregar a sus usuarios nunca puede ser positivo, por lo que supone de pérdida de legitimidad y de derechos. El ciclista debe poder ser protagonista de la movilidad urbana en el futuro, y situarle al margen, como un elemento sospechoso, no hace sino señalarle con un dedo acusador como culpable evidente del pecado de desplazarse a una velocidad menor. Ese no es el camino. br/&#xA;Reclamar espacios ciclistas exclusivos no deja de ser una excusa nombrilista, cuyos argumentos se desmoronan bajo un análisis pausado que vaya más allá de los tópicos de siempre. La segregación ciclista constituye la excusa ideal para que el automóvil se apropie de la calzada, libre ya del estorbo ciclista. La bicicleta se relega a espacios peatonales, rodeando o incluso atravesando paradas de autobús, se la reduce al papel de juguete, se limita su velocidad, se ve obligada a circular en vías estrechas, bidireccionales, sometida a cruces continuos y rodeada de obstáculos, eliminando su eficiencia como vehículo habitual, y creando situaciones de peligro. Los manuales de infraestructura ciclista se convierten en un vano intento de limitar el daño causado por la propia segregación, peligros que no existen al circular de manera integrada en calzada. Todo vale, todo excepto ralentizar al sacrosanto automóvil. br/&#xA;El debate sobre la movilidad urbana se desplaza hacia como apartar al ciclista de la manera más eficaz posible, mientras las autopistas urbanas proliferan, en lugar de desviar el dedo acusador hacia el exceso de automóviles en nuestras ciudades, relegadas al papel de macro parkings, con todo lo que ello implica. Política y económicamente es más rentable y sencillo seguir apostando por el todo automóvil, mientras el carril bici verdea el sinsentido, en lugar de apostar por ciudades de velocidad limitada, de tráfico calmado y limitado, y por entornos amables donde todos los vehículos cohabiten. Y ese el mérito de este artículo: no dejarse llevar por ideas obsoletas, apostando por la bicicleta como un medio de transporte plausible dentro de la trama urbana. br/]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/jail.png" alt="img"> <br/>
Es de agradecer que <a href="https://www.jotdown.es/" rel="nofollow">JotDown</a> de voz a opiniones tan originales e interesantes como la mostrada por <a href="https://x.com/MarcosPereda2" rel="nofollow">Marcos Pereda</a> en su artículo sobre movilidad ciclista (o <a href="https://sport.jotdown.es/2023/03/26/sobre-la-movilidad-ciclista-o-la-bici-estaba-antes-2/" rel="nofollow">la bici estaba antes</a>). Opiniones divergentes del discurso oficialista que identifica ciclismo urbano y segregación ciclista. Esta es la principal razón de seguir leyendo <strong>JotDown</strong>: saber que sus redactores no se contentan con expresar creencias facilonas y populistas, sino que profundizan y pretenden comunicar ideas coherentes con un mundo más lógico y sensato.  <br/>
Es de agradecer que la experiencia de quienes defendemos algo san sencillo como que la <a href="/ideas/tag:bicicleta" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bicicleta</span></a> es un vehículo de pleno derecho, de uso diario, al mismo título que el resto de vehículos, sea tenida en cuenta. Mismos derechos, mismas obligaciones. Segregar a sus usuarios nunca puede ser positivo, por lo que supone de pérdida de legitimidad y de derechos. El ciclista debe poder ser protagonista de la movilidad urbana en el futuro, y situarle al margen, como un elemento sospechoso, no hace sino señalarle con un dedo acusador como culpable evidente del pecado de desplazarse a una velocidad menor. Ese no es el camino. <br/>
Reclamar espacios ciclistas exclusivos no deja de ser una excusa nombrilista, cuyos argumentos se desmoronan bajo un análisis pausado que vaya más allá de los tópicos de siempre. La segregación ciclista constituye la excusa ideal para que el automóvil se apropie de la calzada, libre ya del estorbo ciclista. La bicicleta se relega a espacios peatonales, rodeando o incluso atravesando paradas de autobús, se la reduce al papel de juguete, se limita su velocidad, se ve obligada a circular en vías estrechas, bidireccionales, sometida a cruces continuos y rodeada de obstáculos, eliminando su eficiencia como vehículo habitual, y creando situaciones de peligro. Los manuales de infraestructura ciclista se convierten en un vano intento de limitar el daño causado por la propia segregación, peligros que no existen al circular de manera integrada en calzada. Todo vale, todo excepto ralentizar al sacrosanto automóvil. <br/>
El debate sobre la movilidad urbana se desplaza hacia como apartar al ciclista de la manera más eficaz posible, mientras las autopistas urbanas proliferan, en lugar de desviar el dedo acusador hacia el exceso de automóviles en nuestras ciudades, relegadas al papel de macro parkings, con todo lo que ello implica. Política y económicamente es más rentable y sencillo seguir apostando por el todo automóvil, mientras el carril bici verdea el sinsentido, en lugar de apostar por ciudades de velocidad limitada, de tráfico calmado y limitado, y por entornos amables donde todos los vehículos cohabiten. Y ese el mérito de este artículo: no dejarse llevar por ideas obsoletas, apostando por la bicicleta como un medio de transporte plausible dentro de la trama urbana. <br/></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://infosec.press/ideas/cualquier-carril-bici-es-una-derrota-para-el-ciclismo</guid>
      <pubDate>Sat, 18 Jan 2025 15:25:59 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>El origen del problema</title>
      <link>https://infosec.press/ideas/el-origen-del-problema</link>
      <description>&lt;![CDATA[img br/&#xA;“El final del tranvía en EE.UU. no es un detalle de la historia, es un marcador. Un símbolo de un pensamiento unívoco del progreso. EE.UU., como los demás países industriales que a su vez van a desmantelar sus propias redes, lo harán en detrimento de un transporte colectivo menos molesto y contaminante. Los negocios son los negocios.” br/&#xA;Transcripción de una parte del documental “L’homme a mangé la Terre”, dirigido por Jean-Robert Viallet, en el que se narra la aparición del automóvil durante la primera mitad del siglo xx, y que puede verse aquí. !--more-- br/&#xA;En 1918, EE.UU. se afirma como la nueva gran potencia mundial, y baila al son del jazz en los clubes de Nueva York y Chicago. Al pié de los edificios, mientras que los ciudadanos tienen la costumbre de desplazarse en tranvía, se comienza a circular en los Ford ensamblados en fabricas de Detroit. A un ritmo metronómico, las perforadoras comienzan a aspirar el oro negro para regar el mundo industrial. br/&#xA;Mas que cualquier otro objeto inventado por el hombre, el automóvil se convierte en el símbolo de la modernidad. En un primer momento, el coche beneficia solamente a una estrecha franja de la población, los burgueses amantes de sensaciones fuertes. Constituye una nueva molestia y un nuevo peligro para la población. De Londres a Nueva York, de París a Berlin, los editorialistas proponen prohibirla del espacio urbano, o al menos reducir su velocidad de manera severa a unos pocos km/h. Se denuncia como un arma peligrosa, como la apisonadora. El automóvil impone en ciudad una nueva disciplina, y hace imposible los juegos de niños en el espacio público. br/&#xA;img br/&#xA;En 1921, en Pittsburgh, una manifestación silenciosa reúne a mas de 5.000 personas en homenaje a los 221 niños atropellados ese año. El año siguiente, la ciudad de Baltimore inaugura un monumento en memoria de los niños que han sucumbido. La cólera y las lagrimas acompañan el desarrollo del coche, y el lobby automóvil hace entender al peatón que la calle ya no le pertenece. Pasos de peatones, semáforos, asfaltado, autopistas, rotondas, parkings, transforman progresivamente la fisonomía de las ciudades para adaptarlas a las apisonadoras. br/&#xA;En 1922, al mismo tiempo que un cortejo de 10.000 niños recorre las calles de Nueva York para advertir del peligro del automóvil, un hombre poderoso, Albert P. Sloan, director de General Motors, crea un grupo de trabajo. El objetivo de este grupo, elaborar una estrategia para remplazar tranvías eléctricos por autobuses y #coches individuales, el núcleo de las actividades de General Motors. En ese momento, en EE.UU., 1.200 empresas de transporte hacen circular sus tranvías sobre 40.000 km de vías. 300.000 personas trabajan para estas pequeñas y medias empresas privadas. Millones de viajeros toman esos tranvías todos los días. Sloan es empresario, y tiene una visión: quiere obtener una parte del mercado. br/&#xA;Pero en octubre del 1929, el crac de la bolsa hace temblar EE.UU. Los especuladores han especulado demasiado. El pueblo pasara hambre. Los obreros y la clase media van a conocer el paro. Los industriales y los banqueros que desde hace décadas obtienen beneficios récord se ven afectados de manera violenta. Los grandes nombres como Merrill, JP Morgan o Goldman Sachs constatan la caída abismal de sus posesiones. La familia Rockefeller ve su patrimonio fundirse como la nieve al sol. Winston Churchill pierde 500.000 dólares. Hasta Groucho Marx pierde 240.000 dólares durante la crisis. La producción de petroleo, carbón y automóviles desciende drásticamente. En menos de tres años General Motors, dirigida aun por Sloan, verá como sus acciones pierden un 75% de su valor. Los industriales y los hombres de negocio deben reinventarse. Sloan tiene todavía a esos malditos tranvías en mente. Y en este momento, impactadas por la gran depresión, las empresas de transporte también se ven fragilizadas. Nos encontramos a mediados de los años 30, y para Sloan es el momento de pasar a la acción. br/&#xA;img br/&#xA;La continuación de la historia aparece consignada en un informe de 100 páginas redactado por encargo del Senado de EE.UU. por Bradford Snell, procurador especialista en leyes antimonopolio. Alrededor de General Motors Sloan reúne a sus amigos: Standard Oil, esto es, los Rockefeller, Phillips Petroleum y Firestone. Un industrial del automóvil, dos negociantes del petroleo y el primer gran industrial del neumático. Juntos, participan en el capital de una obscura compañía de transporte, la National City Lines. Se hacen con el control y crean una miriada de filiales. Compran las empresas de tranvías de cerca de 45 ciudades del país. Pequeñas ciudades y otras mas grandes como Detroit, Nueva York, Oakland, Filadelfia, Chicago, San Luis, Los Ángeles. Cuando el municipio no quiere vender, los hombres de negocios no dudan en corromper a los cargos electos y los altos funcionarios y, si fuera necesario, se sirven de los servicios de la mafia local. En diez años, los industriales desmantelan decenas de miles de kilómetros de vías de tranvía eléctrico, con el fin de remplazarlos por autobuses de gasolina, creando de esta manera nuevas oportunidades para sus propios mercados, la industria del automóvil y la industria del petroleo. br/&#xA;El final del tranvía en EE.UU. no es un detalle de la historia, es un marcador. Un símbolo de un pensamiento unívoco del progreso. EE.UU., como los demás países industriales que a su vez van a desmantelar sus propias redes, lo harán en detrimento de un transporte colectivo menos molesto y contaminante. Los negocios son los negocios. br/&#xA;img br/]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/cars.png" alt="img"> <br/>
<em>“El final del tranvía en EE.UU. no es un detalle de la historia, es un marcador. Un símbolo de un pensamiento unívoco del progreso. EE.UU., como los demás países industriales que a su vez van a desmantelar sus propias redes, lo harán en detrimento de un transporte colectivo menos molesto y contaminante. Los negocios son los negocios.”</em> <br/>
Transcripción de una parte del documental “L’homme a mangé la Terre”, dirigido por Jean-Robert Viallet, en el que se narra la aparición del automóvil durante la primera mitad del siglo xx, y que puede verse <a href="https://youtu.be/NjrOv80HRx4?si=6bzutzZOGHjhdZQG&amp;t=1610" rel="nofollow">aquí</a>.  <br/>
En 1918, EE.UU. se afirma como la nueva gran potencia mundial, y baila al son del jazz en los clubes de Nueva York y Chicago. Al pié de los edificios, mientras que los ciudadanos tienen la costumbre de desplazarse en tranvía, se comienza a circular en los Ford ensamblados en fabricas de Detroit. A un ritmo metronómico, las perforadoras comienzan a aspirar el oro negro para regar el mundo industrial. <br/>
Mas que cualquier otro objeto inventado por el hombre, el automóvil se convierte en el símbolo de la modernidad. En un primer momento, el coche beneficia solamente a una estrecha franja de la población, los burgueses amantes de sensaciones fuertes. Constituye una nueva molestia y <a href="https://elpais.com/ccaa/2018/02/13/madrid/1518546135_026415.html" rel="nofollow">un nuevo peligro para la población</a>. De Londres a Nueva York, de París a Berlin, los editorialistas proponen prohibirla del espacio urbano, o al menos reducir su velocidad de manera severa a unos pocos km/h. Se denuncia como un arma peligrosa, como la apisonadora. El automóvil impone en ciudad una nueva disciplina, y hace imposible los juegos de niños en el espacio público. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/origen-del-problema-4.png" alt="img"> <br/>
En 1921, en Pittsburgh, una manifestación silenciosa reúne a mas de 5.000 personas en homenaje a los 221 niños atropellados ese año. El año siguiente, la ciudad de Baltimore inaugura un monumento en memoria de los niños que han sucumbido. La cólera y las lagrimas acompañan el desarrollo del coche, y el lobby automóvil hace entender al peatón que la calle <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/antonio-munoz-calles-privatizadas-entregadas-trafico-ninos-desaparecieron_1_6475059.html" rel="nofollow">ya no le pertenece</a>. Pasos de peatones, semáforos, asfaltado, autopistas, rotondas, parkings, transforman progresivamente la fisonomía de las ciudades para adaptarlas a las apisonadoras. <br/>
En 1922, al mismo tiempo que un cortejo de 10.000 niños recorre las calles de Nueva York para advertir del peligro del automóvil, un hombre poderoso, Albert P. Sloan, director de General Motors, crea un grupo de trabajo. El objetivo de este grupo, elaborar una estrategia para remplazar tranvías eléctricos por autobuses y <a href="/ideas/tag:coches" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">coches</span></a> individuales, el núcleo de las actividades de General Motors. En ese momento, en EE.UU., 1.200 empresas de transporte hacen circular sus tranvías sobre 40.000 km de vías. 300.000 personas trabajan para estas pequeñas y medias empresas privadas. Millones de viajeros toman esos tranvías todos los días. Sloan es empresario, y tiene una visión: quiere obtener una parte del mercado. <br/>
Pero en octubre del 1929, el crac de la bolsa hace temblar EE.UU. Los especuladores han especulado demasiado. El pueblo pasara hambre. Los obreros y la clase media van a conocer el paro. Los industriales y los banqueros que desde hace décadas obtienen beneficios récord se ven afectados de manera violenta. Los grandes nombres como Merrill, JP Morgan o Goldman Sachs constatan la caída abismal de sus posesiones. La familia Rockefeller ve su patrimonio fundirse como la nieve al sol. Winston Churchill pierde 500.000 dólares. Hasta Groucho Marx pierde 240.000 dólares durante la crisis. La producción de petroleo, carbón y automóviles desciende drásticamente. En menos de tres años General Motors, dirigida aun por Sloan, verá como sus acciones pierden un 75% de su valor. Los industriales y los hombres de negocio deben reinventarse. Sloan tiene todavía a esos malditos tranvías en mente. Y en este momento, impactadas por la gran depresión, las empresas de transporte también se ven fragilizadas. Nos encontramos a mediados de los años 30, y para Sloan es el momento de pasar a la acción. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/origen-del-problema-3.png" alt="img"> <br/>
La continuación de la historia aparece consignada en un informe de 100 páginas redactado por encargo del Senado de EE.UU. por Bradford Snell, procurador especialista en leyes antimonopolio. Alrededor de General Motors Sloan reúne a sus amigos: Standard Oil, esto es, los Rockefeller, Phillips Petroleum y Firestone. Un industrial del automóvil, dos negociantes del petroleo y el primer gran industrial del neumático. Juntos, participan en el capital de una obscura compañía de transporte, la National City Lines. Se hacen con el control y crean una miriada de filiales. Compran las empresas de tranvías de cerca de 45 ciudades del país. Pequeñas ciudades y otras mas grandes como Detroit, Nueva York, Oakland, Filadelfia, Chicago, San Luis, Los Ángeles. Cuando el municipio no quiere vender, los hombres de negocios no dudan en corromper a los cargos electos y los altos funcionarios y, si fuera necesario, se sirven de los servicios de la mafia local. En diez años, los industriales desmantelan decenas de miles de kilómetros de vías de tranvía eléctrico, con el fin de remplazarlos por autobuses de gasolina, creando de esta manera nuevas oportunidades para sus propios mercados, la industria del automóvil y la industria del petroleo. <br/>
El final del tranvía en EE.UU. no es un detalle de la historia, es un marcador. Un símbolo de un pensamiento unívoco del progreso. EE.UU., como los demás países industriales que a su vez van a desmantelar sus propias redes, lo harán en detrimento de un transporte colectivo menos molesto y contaminante. Los negocios son los negocios. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/origen-del-problema-2.png" alt="img"> <br/></p>
]]></content:encoded>
      <guid>https://infosec.press/ideas/el-origen-del-problema</guid>
      <pubDate>Sat, 18 Jan 2025 15:22:34 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Neoliberalismo y segregación</title>
      <link>https://infosec.press/ideas/neoliberalismo-y-segregacion</link>
      <description>&lt;![CDATA[img br/&#xA;Cualquier tipo de segregación, no importa la forma en que se presente, resulta perjudicial para quien la experimenta. Jamás se ha dado el caso en que la segregación, bajo circunstancia alguna, beneficie al objeto de ésta. Marginar, limitar la movilidad, restringir el espacio en el que poder desplazarse, señalar con un dedo acusador a un presunto culpable, secuestrar su legitimidad, construir barreras a su alrededor acentuando su sentimiento de inferioridad ... no son sino signos de acoso y hostigamiento hacia aquel que ha sido declarado culpable de pretender vivir libremente. !--more-- br/&#xA;A pesar de la insistencia en el supuesto beneficio que pueda suponer la segregación, el resultado siempre se revela como un perjuicio para quien debe aceptar sus imposiciones. La argumentación neoliberal que aboga por la segregación en aras de la protección de la víctima se repite con tanta frecuencia, que la aceptamos sin cuestionar la falacia subyacente: la segregación de una víctima de acoso mediante la limitación de su movilidad no puede, en ningún caso, redundar en beneficio del acosado. A menos que pretendamos construir una torre de marfil donde aislar a la víctima, glorificando la segregación y haciendo su vida prácticamente imposible. br/&#xA;img br/&#xA;La protección de la víctima no se logra disimulando su presencia, ni mucho menos construyendo barreras que la aíslen e incomuniquen. Por más que se procure separar a la víctima de su acosador, reduciendo su espacio y restringiendo su movilidad, tarde o temprano sus caminos se cruzan. Obstinarse en el beneficio que este tipo de prácticas aportan a la víctima, en el sentido de no verse confrontada con su acosador, no hace sino redundar en favor de éste, quien puede continuar desplazándose sin limitación alguna, disfrutando de su libertad, apropiándose del espacio y sacando provecho de su acoso. br/&#xA;Utilizando como pretexto la protección de un hipotético acosador, el vehículo motorizado, muchas ciudades han decidido apostar por el modelo neoliberal consistente en restringir la movilidad ciclista mediante el confinamiento de la #bicicleta en ámbitos marginales, estrechos e incómodos, a menudo rodeados de obstáculos. Sin hacerlo explícito, se reduce el espacio de la bicicleta y se la señala como culpable del delito imperdonable de desplazarse a una velocidad moderada, ralentizando el tráfico, como si las congestiones no tuvieran por origen el propio automóvil. Se la acusa de entorpecer la circulación, como si no formara legítimamente parte del tráfico. Se identifica al ciclista como un dominguero ocioso sin nada mejor que hacer, como si disfrutar del trayecto constituyera un oprobio. Se transforma la #bicicleta en un juguete no apto a los trayectos diarios, como si desplazar varias toneladas de peso si lo fuera. Sobran las excusas para apuntar al ciclista con un dedo acosador, marcando a un tiempo el camino hacia la segregación de la bicicleta. El ciclista se convierte en cicleaton: un peatón en bicicleta. br/&#xA;img br/&#xA;Tras décadas de políticas neoliberales, la falta de empatía acaba transformando las ciudades. La segregación implica una pérdida de legitimidad explícita, suponiendo una afrenta que no solo afecta a aquellos que la sufren directamente, sino que igualmente contempla como cómplices a todos quienes la observan con indiferencia, homologando la injusticia. Las situaciones de acoso, además de anular la libertad de elección, conllevan a menudo la renuncia de un derecho fundamental, conseguido tras mucho esfuerzo, creando un precedente peligroso. br/&#xA;Observar impávido la aplicación de la ley del más fuerte en piel ajena no deja de ser un mal principio, creando un antecedente funesto. Así sucede a menudo que la segregación ciclista se acaba trasladando a peatones y usuarios del transporte público, quienes se convierten en rehenes de la bicicleta. Es común encontrar ciclistas que circulan impunemente por aceras y entornos exclusivamente peatonales, atravesando y rodeando sin pudor marquesinas de autobús, obstaculizando el tránsito del peatón, el eslabón más frágil de la cadena. Muchas ciudades toman como ejemplo un modelo neoliberal de movilidad donde se ensalza a modo de recompensa compensatoria la incautación de vías segregadas ciclistas en acera, en detrimento de espacios peatonales. Como consecuencia de la segregación de la que la bicicleta es víctima, el usuario del transporte colectivo deja de ser considerado prioritario, convirtiéndose en un daño colateral más. Con el consentimiento del poder vigente, la vía pública se convierte poco a poco en un ecosistema neoliberal donde se impone el más fuerte. br/&#xA;img br/&#xA;Ante la promesa neoliberal de un espacio exclusivo, exento de responsabilidades, donde poder dar rienda suelta a su frustración sin más complicaciones, el ciclista contempla como una conquista su exigencia correspondida de una limitación de movimientos, abogando con entusiasmo por la privación de sus derechos. Asumida su condición de obstáculo al progreso motorizado, considera un éxito su segregación en ámbitos marginales donde su condición de impedimento a la civilización no implique mayores contratiempos. Una vez integrado su rol de traba a la velocidad, la bicicleta a menudo no puede sino desempeñar hasta el final su papel, identificándose con el origen de su desgracia, que a menudo justifica. No es raro encontrar ciclistas que abogan por la segregación de la bicicleta, sin objeción alguna ni al automóvil, ni a la larga lista de privilegios que lo acompañan. br/&#xA;img br/&#xA;A pesar de ser precisamente el reducido entorno donde se obliga a circular al ciclista un ámbito limitado, habitualmente incómodo y rodeado de impedimentos, franqueado por cruces constantes y donde las situaciones de peligro se multiplican, es ahí donde la víctima del acoso percibe una mayor seguridad. La argumentación neoliberal en favor de la segregación es aceptada como un mantra que se repite una y otra vez. La víctima asume el gueto al que ha sido reducida como más cómodo y seguro, temerosa de su agresor, orgullosa de disponer de una dimensión de exclusividad. Se asimilan tanto el mensaje en favor de la velocidad urbana, como la segregación de la bicicleta como un mal menor ante el previsible acoso, reforzando un sentimiento de culpabilidad latente. br/&#xA;img br/&#xA;La segregación ciclista no deja de ser una derrota. Siempre es una derrota. Como ciudadanos y como sociedad. Supone una renuncia de legitimidad frente al poderoso. La resolución de cualquier situación de acoso no puede consistir en la aplicación de segregación alguna. Bien al contrario, se requiere la creación de un entorno amable y respetuoso en el que convivir, acatando unas normas, poniendo limite a las causas de eventuales conflictos. br/&#xA;Después de años de políticas neoliberales, el aumento del individualismo no supone una sorpresa y es algo que cabria temer. Lo inquietante es observar como un modelo de movilidad basado en la segregación, es igualmente asumido con naturalidad por la izquierda política. br/&#xA;img br/]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/jail2.png" alt="img"> <br/>
Cualquier tipo de segregación, no importa la forma en que se presente, resulta perjudicial para quien la experimenta. Jamás se ha dado el caso en que la segregación, bajo circunstancia alguna, beneficie al objeto de ésta. Marginar, limitar la movilidad, restringir el espacio en el que poder desplazarse, señalar con un dedo acusador a un presunto culpable, secuestrar su legitimidad, construir barreras a su alrededor acentuando su sentimiento de inferioridad ... no son sino signos de acoso y hostigamiento hacia aquel que ha sido declarado culpable de pretender vivir libremente.  <br/>
A pesar de la insistencia en el supuesto beneficio que pueda suponer la segregación, el resultado siempre se revela como un perjuicio para quien debe aceptar sus imposiciones. La argumentación neoliberal que aboga por la segregación en aras de la protección de la víctima se repite con tanta frecuencia, que la aceptamos sin cuestionar la falacia subyacente: <strong>la segregación de una víctima de acoso mediante la limitación de su movilidad no puede, en ningún caso, redundar en beneficio del acosado</strong>. A menos que pretendamos construir una torre de marfil donde aislar a la víctima, glorificando la segregación y haciendo su vida prácticamente imposible. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/futuro_que_queremos.jpg" alt="img"> <br/>
<strong>La protección de la víctima no se logra disimulando su presencia, ni mucho menos construyendo barreras que la aíslen e incomuniquen</strong>. Por más que se procure separar a la víctima de su acosador, reduciendo su espacio y restringiendo su movilidad, tarde o temprano sus caminos se cruzan. Obstinarse en el beneficio que este tipo de prácticas aportan a la víctima, en el sentido de no verse confrontada con su acosador, no hace sino redundar en favor de éste, quien puede continuar desplazándose sin limitación alguna, disfrutando de su libertad, apropiándose del espacio y sacando provecho de su acoso. <br/>
Utilizando como pretexto la protección de un hipotético acosador, el <a href="https://infosec.press/ideas/el-origen-del-problema" rel="nofollow">vehículo motorizado</a>, muchas ciudades han decidido apostar por el modelo neoliberal consistente en restringir la movilidad ciclista mediante el confinamiento de la <a href="/ideas/tag:bicicleta" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bicicleta</span></a> en ámbitos marginales, estrechos e incómodos, a menudo rodeados de obstáculos. Sin hacerlo explícito, se reduce el espacio de la bicicleta y se la señala como culpable del delito imperdonable de desplazarse a una velocidad moderada, ralentizando el tráfico, como si las congestiones no tuvieran por origen el propio automóvil. Se la acusa de entorpecer la circulación, como si no formara legítimamente parte del tráfico. Se identifica al ciclista como un dominguero ocioso sin nada mejor que hacer, como si disfrutar del trayecto constituyera un oprobio. Se transforma la <a href="/ideas/tag:bicicleta" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bicicleta</span></a> en un juguete no apto a los trayectos diarios, como si desplazar varias toneladas de peso si lo fuera. Sobran las excusas para apuntar al ciclista con un dedo acosador, marcando a un tiempo el camino hacia la segregación de la bicicleta. El ciclista se convierte en <strong>cicleaton</strong>: un peatón en bicicleta. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/apaissement.jpg" alt="img"> <br/>
Tras décadas de políticas neoliberales, la falta de empatía acaba transformando las ciudades. La segregación implica una pérdida de legitimidad explícita, suponiendo una afrenta que no solo afecta a aquellos que la sufren directamente, sino que igualmente contempla como cómplices a todos quienes la observan con indiferencia, homologando la injusticia. Las situaciones de acoso, además de anular la libertad de elección, conllevan a menudo la renuncia de un derecho fundamental, conseguido tras mucho esfuerzo, creando un precedente peligroso. <br/>
Observar impávido la aplicación de la ley del más fuerte en piel ajena no deja de ser un mal principio, creando un antecedente funesto. Así sucede a menudo que <strong>la segregación ciclista se acaba trasladando a peatones y usuarios del transporte público</strong>, quienes se convierten en rehenes de la bicicleta. Es común encontrar ciclistas que circulan impunemente por aceras y entornos exclusivamente peatonales, atravesando y <a href="https://modelomadrid.org/madrid-tiene-159-paradas-de-autobus-con-carril-bici-en-su-ambito-peatonal/" rel="nofollow">rodeando sin pudor</a> marquesinas de autobús, obstaculizando el tránsito del peatón, el eslabón más frágil de la cadena. Muchas ciudades toman como ejemplo un modelo neoliberal de movilidad donde se ensalza a modo de recompensa compensatoria la incautación de vías segregadas ciclistas en acera, en detrimento de espacios peatonales. Como consecuencia de la segregación de la que la bicicleta es víctima, el usuario del transporte colectivo deja de ser considerado prioritario, convirtiéndose en un daño colateral más. Con el consentimiento del poder vigente, <strong>la vía pública se convierte poco a poco en un ecosistema neoliberal donde se impone el más fuerte</strong>. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/acerabici.jpg" alt="img"> <br/>
Ante la promesa neoliberal de un espacio exclusivo, exento de responsabilidades, donde poder dar rienda suelta a su frustración sin más complicaciones, el ciclista contempla como una conquista su exigencia correspondida de una limitación de movimientos, abogando con entusiasmo por la privación de sus derechos. Asumida su condición de obstáculo al progreso motorizado, considera un éxito su segregación en ámbitos marginales donde su condición de impedimento a la civilización no implique mayores contratiempos. Una vez integrado su rol de traba a la velocidad, la bicicleta a menudo no puede sino desempeñar hasta el final su papel, identificándose con el origen de su desgracia, que a menudo justifica. <strong>No es raro encontrar ciclistas que abogan por la segregación de la bicicleta</strong>, sin objeción alguna ni al automóvil, ni a la larga lista de privilegios que lo acompañan. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/road.jpg" alt="img"> <br/>
A pesar de ser precisamente el reducido entorno donde se obliga a circular al ciclista un ámbito limitado, habitualmente incómodo y rodeado de impedimentos, franqueado <a href="https://elpais.com/ccaa/2017/07/11/madrid/1499794130_782530.html" rel="nofollow">por cruces constantes</a> y donde <a href="https://elpais.com/espana/madrid/2020-12-16/muere-una-ciclista-al-ser-arrollada-por-un-camion-de-la-basura.html" rel="nofollow">las situaciones de peligro se multiplican</a>, es ahí donde la víctima del acoso <a href="https://www.forbes.com/sites/dianafurchtgott-roth/2022/09/08/bike-lanes-dont-make-cycling-safe" rel="nofollow">percibe una mayor seguridad</a>. La argumentación neoliberal en favor de la segregación es aceptada como un mantra que se repite una y otra vez. La víctima asume el gueto al que ha sido reducida como más cómodo y seguro, temerosa de su agresor, orgullosa de disponer de una dimensión de exclusividad. Se asimilan tanto el mensaje en favor de la velocidad urbana, como la segregación de la bicicleta como un mal menor ante el previsible acoso, reforzando un sentimiento de culpabilidad latente. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/acera.jpg" alt="img"> <br/>
<strong>La segregación ciclista no deja de ser una derrota</strong>. <a href="https://sport.jotdown.es/2023/03/26/sobre-la-movilidad-ciclista-o-la-bici-estaba-antes-2" rel="nofollow">Siempre es una derrota</a>. Como ciudadanos y como sociedad. Supone una renuncia de legitimidad frente al poderoso. La resolución de cualquier situación de acoso no puede consistir en la aplicación de segregación alguna. Bien al contrario, se requiere la <a href="https://madridciclista.org/propuestas-para-una-movilidad-sostenible/" rel="nofollow">creación de un entorno amable y respetuoso en el que convivir</a>, acatando unas normas, <a href="https://elpais.com/espana/2021-05-11/el-limite-de-velocidad-de-circulacion-en-la-mayoria-de-vias-urbanas-se-reduce-a-30-kilometros-por-hora.html" rel="nofollow">poniendo limite</a> a las causas de eventuales conflictos. <br/>
Después de años de políticas neoliberales, el aumento del individualismo no supone una sorpresa y es algo que cabria temer. Lo inquietante es observar como un modelo de movilidad basado en la segregación, es igualmente asumido con naturalidad por la <a href="https://masmadrid.org/red-bici-2023/" rel="nofollow">izquierda política</a>. <br/>
<img src="https://git.sr.ht/~csantosb/csbwiki/blob/master/pics/carril-bici.png" alt="img"> <br/></p>
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      <guid>https://infosec.press/ideas/neoliberalismo-y-segregacion</guid>
      <pubDate>Tue, 31 Jan 2023 23:00:00 +0000</pubDate>
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